Fotografía y feminismo 4

Cuarta entrega de la serie MUJERES QUE SE MIRAN – AUTORRETRATOS & DECLARACIONES, que comprende un recorrido visual y textual por imágenes autorreflexivas, realizadas por mujeres.

Nan Goldin y el documental de la vida privada

Nan Goldin en su autorretrato Nan, one month after being battered (1984) -parte de una serie llamada The ballad of sexual dependency- lleva en su rostro la evidencia de una golpiza. En esta imagen ella recobra el control que su pareja de ese momento, un ex militar llamado Brian a quien ella había retratado antes en momentos íntimamente pacíficos, le quitó sobre su propio cuerpo.

Si bien ella no eligió recibir esos golpes, elige el momento de mostrarlos, elige exhibir la herida, y recupera así una forma de autonomía.

 

Es particularmente interesante la fusión del registro documental, aplicado al efecto de la violencia en su propia existencia, con lo performativo del género que ella representa en los rituales de la feminidad que pone en juego: antes de tomarse la foto Goldin se maquilla, se pinta los labios de un rojo saturado, se bate el pelo, se pone joyas, pero con estos actos no aspira a un aspecto de naturalidad, no busca representar la respetabilidad, ni intenta un ocultamiento de ninguna de sus circunstancias, sino que concreta la exhibición bajo sus propios principios estéticos y narrativos.

Sontag plantea la posibilidad de utilizar la fotografía para sublimar los aspectos violentos de la sociedad, diciendo que “quizás con el tiempo la gente aprenda a descargar más agresiones con cámaras y menos con armas, y el precio será un mundo aún más atragantado de imágenes”.

Es interesante evaluar esta imagen como una respuesta a la violencia, como un ataque a la figura de su amante, realizado a través de un recurso en apariencia pacífico, pero con potencial disruptivo para el vínculo y la disparidad de poder que se da entre ambos.

 

El uso del color, del flash, de cámaras compactas y rollos de película comerciales, hace que en la imagen se vean explicitadas las posibilidades técnicas del momento, con el florecimiento del registro familiar y la vida personal que se da gracias a la mayor accesibilidad de los elementos. Goldin siempre trabajó en un ambiente propio para ella, tomando múltiples retratos espontáneos de conocidos en situaciones de marginalidad y vulnerabilidad, semejantes a la que demuestra ella misma en este retrato. Sin embargo, Goldin cuenta con estudios en Bellas Artes, realizados en Boston antes de trasladarse a Nueva York, que la dotan de herramientas visuales para obtener estos resultados. También a la hora de exhibir sus imágenes, hay particularidades técnicas importantes y relativas al contexto: Goldin inicialmente no contaba con los fondos para hacer impresiones a gran escala, y optaba entonces por proyectar las diapositivas en eventos realizados dentro del circuito underground del que formaba parte.

Texto= Mora Vitali

Mujeres que se miran: autorretratos y declaraciones

 

La aparición de la fotografía a mediados del siglo diecinueve amplía y modifica el campo del arte. Gracias a su relación directa con el sujeto representado, se instala en la conciencia colectiva como prueba de algo, evidencia gráfica y confiable. Desde este punto de vista, el autorretrato fotográfico tomado por mujeres, es un refuerzo testimonial de la propia presencia.

 

Las autoras buscan asentar la existencia femenina en material visual, ante su fragilidad social.

 

La iconografía femenina se plantea muchas veces desde la proyección de una mirada masculina, y es necesario deconstruir estos estereotipos para poder desafiarlos. Las autoras se descubren como sujetos y como modelos, abriéndose posibilidades representativas nuevas y revolucionarias.

 

Link a primera, segunda y tercera entrega

FOTOGRAFIA Y FEMINISMO 3

Tercera entrega de la serie MUJERES QUE SE MIRAN – AUTORRETRATOS & DECLARACIONES, que comprende un recorrido visual y textual por imágenes autorreflexivas, realizadas por mujeres.

Francesca Woodman y la puesta en escena de sí misma

En un contexto moderno, acompañando los reclamos feministas de mayor libertad y autonomía corporal que se plantean en los años ‘70 en los EEUU, desarrolla su obra Francesca Woodman en el marco de lo que Ana Maria Muñoz-Muñoz llama fotografía feminista, aquella que “se centra en la autorrepresentación de las mujeres en el mundo, la situación social que ocupan y los roles que la sociedad patriarcal ha determinado para ellas” y aparece “como principal objetivo llamar la atención sobre problemas político-sociales de otro modo silenciados” . En su autorretrato sin título de 1978, marcado como Providence-Rhode Island, toma la idea de la presentación de la mujer como pieza a ser vista, para esto se mete en el museo y dentro de la vitrina, y desde allí desafía al observador a equipararla a ella, autora y modelo de una obra fotográfica, con los objetos inanimados que la rodean, los cuales son en su mayoría cadáveres de animales embalsamados.

Existe allí una explicitación de la mirada condicionada del espectador: si se la ve como un objeto, es porque ella misma se muestra así, no solo en la pose, sino a través del encuadre y la producción de la obra. Por lo tanto, la objetivización del cuerpo de Woodman, solo se da bajo la intencionalidad de la fotógrafa de presentarlo así. Es también destacable que entre el rol de los animales y el de las mujeres en la sociedad pueda trazarse un vínculo, basado en que muchas veces sus existencias se definen desde lo exterior a sí mismos, y sus vivencias se relativizan y ocultan para facilitar el ser considerados objetos del disfrute del poder hegemónico. Woodman se posiciona frente a esta mirada junto a animales que ya han sido sacrificados para su posesión y archivo museístico.

En esta y otras tomas, la autora fragmenta la imagen del cuerpo que permite observar.

Oculta secciones, las cubre, las viste, y en este caso en particular, nos impide el acceso a su mirada, estando su rostro entortado, y sus ojos cerrados. De esta manera en la obra de Woodman encontramos una desmaterialización del cuerpo en el autorretrato, que puede trazarse en paralelo con el distanciamiento de la autora del mundo. Es pertinente citar a Sontag quien, al hablar de las fotografías de Diane Arbus, tomadas antes de su suicidio (final que comparte Woodman) dice: “el suicidio parece volver más devastadoras las fotografías, como si demostrara que para ella habían sido peligrosas.”

Woodman trabaja la elaboración de la puesta en escena. La concepción compositiva opera formando una narrativa reflexiva respecto al rol femenino sin recaer en conceptualizaciones trilladas. Es posible reconocer en su trabajo los años de estudios y visitas a museos, tanto en EEUU como en Italia, que le proporcionaron una formación visual extensiva y elaborada. El uso de película monocromática, pese a que ya estaba disponible también la película a color, es una decisión que la vincula estrictamente con las grandes figuras del mundo de la fotografía que trabajaron antes que ella. El formato medio a la hora de trabajar le otorga mayor calidad a los negativos, y a su vez la distancia de la estética casual obtenida con cámaras más livianas y portátiles, declarando así la intencionalidad de cada detalle de las tomas. Es claro al observar la obra de Woodman que, pese a su corta edad, la fotógrafa tenía ya un desarrollo estético y conceptual personal con el que formulaba sus obras, y desde el cual elegía la forma de mostrarse a sí misma como mujer, artista, y ser humano.

Texto= Mora Vitali

Mujeres que se miran: autorretratos y declaraciones

 

La aparición de la fotografía a mediados del siglo diecinueve amplía y modifica el campo del arte. Gracias a su relación directa con el sujeto representado, se instala en la conciencia colectiva como prueba de algo, evidencia gráfica y confiable. Desde este punto de vista, el autorretrato fotográfico tomado por mujeres, es un refuerzo testimonial de la propia presencia.

 

Las autoras buscan asentar la existencia femenina en material visual, ante su fragilidad social.

 

La iconografía femenina se plantea muchas veces desde la proyección de una mirada masculina, y es necesario deconstruir estos estereotipos para poder desafiarlos. Las autoras se descubren como sujetos y como modelos, abriéndose posibilidades representativas nuevas y revolucionarias.

 

Link a primera & segunda entrega

13.000 años en América

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO.
Reseña del libro El poder de los que mataron vuelve a mí editado por Pilar Villasegura & Federico Paladino de Sta. Rosa editora
Objeto elegido: el fuego

La última obra de Sta. Rosa editora es una pieza gráfica y visual que revisita a los Selknam, pueblo morador de Tierra del Fuego, desaparecido tras la conquista de Europa en América.

 

En Sta. Rosa y otras editoriales están haciendo publicaciones artesanales, entintado mitines, y dándole voz a la resistencia cultural ante la univocidad de los poderes dominantes y coercitivos.

 

Trabajan con la apropiación de imágenes & textos para la reaprehensión del cuerpo y la memoria americanista. El papel se vuelve repertorio del ritual, la danza y la performance; de lo que no se ve.

Ofrecen una reaprehensión del cuerpo de los Selknam.

Mediante la técnica de impresión risográfica con tinta dorada y papel negro, nos devuelve un ritual que ya no se practica con el cuerpo. En el papel queda la memoria. Logra devolver el gesto del ritual a través de la edición de textos e imágenes que reproducen la poética del pueblo fueguino.

Le devuelve el gesto, nos permite reaprehenderlo

El genocidio y la aculturación completa de los habitantes del fin del mundo comenzó con la campaña del desierto encabezada por el gral. Roca y la clase dominante que luego de la matanza se tornó dueña de las tierras. Estas familias patricias contrataban asesinos a sueldo (generalmente ingleses) con el fin de destruir al pueblo que se resistía a la ocupación de la tierra por el hombre blanco. Luego, las misiones de los sacerdotes salecianos y las enfermedades exógenas traídas en los barcos desde el viejo continente, terminaron de desaparecer para siempre el cuerpo de las tradiciones, mitos, leyendas y cosmogonías del pueblo selknam.

 

Ellos vieron y durmieron bajo las mismas mismas estrellas que nosotros. Las nubes de Magallanes, también el estrecho de Magallanes, todo aquello que Magallanes nombró con su propio apellido, mucho antes era el suelo y cielo de los Selknam.

Solo que ellos no tuvieron la misma relación de propiedad (para posterior venta a países extranjeros) de la tierra que sí tuvo el hombre blanco.

Los estancieros de capital inglés en complicidad con el Estado asesinan indios, desde 1880 hasta nuestros días. Actualmente se ha vuelto noticia a partir de la muerte de un hijo blanco que reivindicó la lucha de pueblos indigenistas por su tierra. No permitamos que se lleve el tema la espectacularización de la noticia. Recordemos a Santiago Maldonado reivindicando su lucha, continuando la enseñanza que nos deja. Defender a los pueblos originarios y su legado, de los intereses y capitales dueños de todos los aparatos de poder represivos del cuerpo y la cultura del hombre americano, que comenzó a habitar esta tierra desde hace 13.000 años. Y llegó al fin del mundo, al Sur más sur de todos, a la Tierra del Fuego.

El libro El poder de los que mataron vuelve a mí se puede consultar en la biblioteca de TURMA

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

En el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Jorge Luis Borges inventa un concepto que titula Hronir. Un hnorir viene a ser un objeto que se encuentra en el ficticio mundo de Tlön y que es cualquier objeto que surge a partir del deseo. Allí cuando un objeto es buscado intensamente, siempre se lo halla, porque la voluntad modifica la realidad, o la inventa. El mero deseo produce el objeto. Todo lo que es imaginado, es posible de aparecer. 
Inspirados en este concepto, la sección Un fotolibro, un objeto propone una reseña de un fotolibro en donde se proponga la lectura del mismo acompañado de un objeto. El objeto potenciará la lectura del fotolibro y abrirá otros caminos que este alberga.
COORDINA: Martín Bollati

Desfragmentos de un discurso amoroso

ARCHIVOS REMIXADOS: Compartimos una reversión de imágenes del Archivo de la Memoria Trans

Las fotos viajan, se regalan, se comparten, se intercambian… transas que dejan su estela en el repertorio visual de las personas.

Hay una memoria guardada en cajones, bibliotecas, cajas, álbumes, portarretratos, billeteras… las fotos de nuestros seres queridos construyen nuestra historia personal, como archivo materia que luego permanece en el futuro. Si pensamos en esas imágenes y la proyectamos al conjunto de fotografías colectivas -de toda familia- nos encontramos con un repertorio visual que contiene las mil y una historias de nuestra comunidad en imágenes. El archivo colectivo construye relato de cara al futuro, y es por eso que el travajo en los archivos es fundamental para la preservación y visibilización de ese gran repertorio visual que es patrimonio de la comunidad.

El travajo en el Archivo de la Memoria Trans no solo es la conservación y la difusión de la historia trans en el país, sino también la búsqueda de personas desaparecidas.

Es un ejemplo de autogestión, profesionalización de trabajo de archivos como repertorios de memoria colectiva y espacios de terapia a través de intercambios relacionales, por medio de imágenes y palabras.

“Cada chica que se muere es una biblioteca que se quema”

“Esta se fue, a esta la mataron, esta murió” es un título más que sugerente al respecto de la suerte que corre esta comunidad en nuestro tejido social. Con una expectativa de vida de 35 años, recién hace 5 años que alcanzaron su democracia.

> Sábado 02/12/17  inaugura la Muestra del Archivo de la Memoria Trans en el Museo de la Memoria Haroldo Conti. Se puede visitar hasta marzo 2018.
toda la info en este link

Elegimos reversionar las imágenes del archivo trans trayendo al frente los mensajes de amor que están en el dorso: las dedicatorias que aparecen en las fotos, copias & manuscritos

 

Tesoros del Archivo Trans que compartimos para todas y todos, historias de afectos y vínculos que circulan en el inverso de las imágenes.

 

Relatos que se tejen en el reverso de las imágenes. Textos subpersticios de las fotografías y su uso como mensaje y prueba de vida.

 

 

Son en lado B. Se ubican en el margen de la foto.

“Quizás America Latina travestida de traspasos, reconquistas y parches culturales -que por superposición de injertos sepulta la luna morena de su identidad- aflore en un mariconaje guerrero que se enmascara en la cosmética tribal de su periferia. Una militancia corpórea que enfatiza desde el borde de la voz un discurso propio y fragmentado, cuyo nivel más desprotegido por su falta de retórica y horfandad política sea el travestismo homosexual que se acumula lumpen en los pliegues más oscuros de las capitales latinoamericanas”.

Pedro Lembel, Loco Afán

fotos & manuscritos > Archivo de la Memoria Trans

intervención de imágenes & texto > Guadalupe Arriegue

Esta se fue, a esta la mataron, esta murió

Fotografías del Archivo de la Memoria Trans
/fcbk
/instagram

En el marco de los Encuentros de Diversidad y Género Cuerpos Políticos

Inauguración y recorrido con integrantes del Archivo:

Sábado 2 de diciembre / 19 HS

La muestra podrá visitarse hasta marzo de 2018

Más información

Integrantes: María Belén Correa, Carlos Ibarra, Ivana Bordei, Carla Pericles, Cecilia Estalles, Florencia Aletta, Catalina Bartolome, Magalí Muñiz, Cecilia Saurí y Carolina Figueredo

ARCHIVO DE LA MEMORIA TRANS

El Archivo de la Memoria Trans es un espacio virtual donde se comparten anécdotas, fotos, testimonios, cartas y crónicas policiales de la comunidad travesti, transgénero y transexual. Una colección que se considera un tesoro, ya que por mucho tiempo en Argentina hubo vidas borradas, fotografías que las familias prefirieron ocultar, y leyes y edictos que penalizaron y persiguieron sistemáticamente a las identidades trans.

Estos documentos, hoy preservados, sobrevivieron a la dictadura y a la represión policial en democracia.

Con la ayuda de la fotógrafa Cecilia Estalles, comienza un trabajo de recopilación y digitalización de esta documentación, para su visibilización conservación y protección.

Al día de hoy, el Archivo contiene más de 5000 piezas y su acervo se va incrementando día a día. Montones de bolsas y cajas con fotografías, cartas y postales de viajes atesorados por sus dueñas van llegando a nuestras manos. Ellas no sólo conservaron sus recuerdos, sino que muchas veces han quedado al cuidado de los recuerdos de las que ya no están.

Nina Myndlis

EXPERIENCIAS PROGRAMA TURMA > PORTFOLIOS

Proyecto fotográfico de Nina Myndlis en Programa Turma

Hay un pozo de cemento

también hay ventanas por las que a veces logra entrar

luz

en un espacio delimitado

en medio del movimiento de la ciudad

olor a cloro,

silencio, tiempo

y

ruido de cuerpos con agua

En un comienzo flotábamos

tibios y sin pesadez ni esfuerzo alguno

sin sonidos, necesidad ni molestias de ningún tipo

cómodos y contenidos en un pozo de

piel, nacimos

mojados.

Y ahora, lejos de ese tiempo,

más hacia el final

el cuerpo con ya huellas e historia

quizás quiere volver a ese lugar

a sentirse liviano por un rato

y volver a aprender.

Aprender a nadar es un acto de voluntad instintiva

los brazos y piernas se moverán como reflejo para no hundirse

pero se necesita constancia para que el movimiento fluya.

La espera, la paciencia por el momento

de entrar

despacio

el contacto no es choque

desde el agua calma

el dolor se ablanda

Respiración consciente postura

orgullosa

vista empañada

movimientos lentos

distraerse sólo en eso.

La flor que imaginabas ya seca y marchitándose

está llena de vida.

son cuerpos descubiertos

compañeros

húmedos ahora

envueltos, abrazados, comunicados

se dejan llevar

la sensación del agua rodeándote

Patada, brazada, respiro

hacia el costado, veo

que ya sé andar

Podría ser un impedimento al ojo ajeno

Creer que los peces no saben volar

texto & fotos =  Nina Myndlis

Nina Myndlis (Buenos Aires, 1998)

Participó de PROGRAMA TURMA I durante 2017.

Link a su web personal

PROGRAMA TURMA: Desarrollo de Proyectos Fotográficos

Este portfolio es producido en el marco del PROGRAMA TURMA, un curso interdisciplinar desarrollado para fotógrafos y artistas visuales con el objetivo de profundizar sus conocimientos, afianzar el desarrollo conceptual conceptual y creativo de su trabajo, el entrenamiento técnico y la gestión participativa de proyectos.

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Rodrigo Claramonte

EXPERIENCIAS PROGRAMA TURMA > PORTFOLIOS

Proyecto fotográfico de Rodrigo Claramonte en Programa Turma

¿Quién nos liberará de nuestros libertadores?

“Los mapas y las fronteras son construcciones oficiales aceptadas sin cuestionamientos, pese a ser el resultado de las miradas interesadas que los poderes utilizan para la apropiación utilitaria de los territorios.

Estas formulaciones no contemplan la subjetividad de los procesos de territorialización. El mapa no es el territorio. Por eso intento explorar estos límites como figuras físicas, como símbolos y como condición social. Si el mapa y sus delimitaciones son una estrategia narrativa en donde se discute parte del sentido común, ¿por qué no librar la batalla en los propios terrenos de esa construcción?

La investigación de estos espacios, con vocación de cartografiar y de documentar, puede ser una estrategia para la producción de enunciados críticos. El azar y los desafíos lúdicos son una herramienta apropiada para romper las imposiciones estructurales y así generar nuevas construcciones territoriales. Por eso diseñé un juego para realizar esta exploración: este es el resultado”.

Texto & fotos = Rodrigo Claramonte

Rodrigo Claramonte es fotógrafo & periodista.
Este trabajo en proceso ha sido expuesto en el NANO Festival 2017

PROGRAMA TURMA: Desarrollo de Proyectos Fotográficos

Este portfolio es producido en el marco del PROGRAMA TURMA, un curso interdisciplinar desarrollado para fotógrafos y artistas visuales con el objetivo de profundizar sus conocimientos, afianzar el desarrollo conceptual conceptual y creativo de su trabajo, el entrenamiento técnico y la gestión participativa de proyectos.

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