Zona V

FOTOLIBROS LATINOAMERICANOS

Crónica del libro Zona V, de Diego Vidart

Publicado por el Centro de Fotografía de Montevideo (CdF), Zona V es el último libro del autor uruguayo Diego Vidart. El libro esta conformado en su totalidad por fotografías de un personaje con una insistente camiseta gris, registrando con su cámara de fotos los grandes paisajes norteamericanos del Oeste. Es una publicación de formato mediano: ni muy grande, ni muy pequeña. Igual con la cantidad de páginas e igual con sus pretensiones. Porque en Zona V no importa el tipo de papel ni su calidad. Tampoco importa (mucho) la impresión – aunque quizás este sea el único vértice mejorable del libro-.

Es una publicación absolutamente recomendable en donde el proyecto se soporta idealmente en todas las decisiones que el autor ha tomado para traducirlo en formato libro.

La V en la portada podría ser un cuello de camiseta, un cinco en números romanos o la V de Vidart. El gesto nos deja claro que estamos ante un libro donde lo espectacular estará escondido en la síntesis. Zona V es uno de esos proyectos que logran un enigmático balance entre concepto y sensibilidad y que nos hacen, de una manera oximorónica, pensar con el corazón.

En un constante juego de metatextos y símbolos, Diego fotografía a su padre fotografiando paisajes, en un viaje alrededor de Estados Unidos. Es un viaje físico, pero que funciona también como biografía personal del autor y como historia reducida de la fotografía general. Hay un hombre, con su remera gris medio y su deseo de fotografiar, que se convierte en símbolo. Y ahí esta su hijo, que lo documenta para hacerlo estallar en potencial narrativo y conceptual; y en el medio la historia y los grandes fotógrafos que la acompañan: Adams, Weston, Friedlander…

El libro es una crónica sensible de la relación entre un padre y un hijo, o un aprendiz y un maestro, o dos sencillos colegas, y el amor que ambos tienen por la fotografía.

En el medio se encuentran: el medio es el mensaje.

Pienso ahora, que voy terminando esta reseña, que la V en la portada también podría representar el cono de la mirada y quizás Zona V sea sencillamente una reflexión de cómo vemos, y en consecuencia, de cómo fotografiamos…

El libro Zona V se puede consultar en la biblioteca de TURMA

Tapa semi rígida.
62 páginas.

Junio 2017

CdF Ediciones
500 ejemplares

Fotografías: Diego Vidart
Edición: Fosi Vegue
Diseño: Jaime Narvaéz
Texto: Facundo Ponce de León
Imprenta: Gráfica Mosca

Anaesthesia

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO.
Reseña del libro Anaesthesia de Valentina Abenavoli
Objeto elegido: el cristal según el que se lo mire

El universo que observamos tiene precisamente las propiedades que debemos esperar si no hay, en el fondo, ningún diseño, ningún propósito, ningún mal, ningún bien, nada más que una indiferencia ciega y despiadada.

Richard Dawkins

Una serie de placas en negro con una línea de texto en la base de cada una dan comienzo a Anaesthesia.

Hojas en negro como opuesto metafórico de la hoja en blanco.

Valentina Abenavoli elige la apropiación como modo de documentar.

Selecciona y deconstruye extractos de documentales y noticieros que pueden verse en línea.

Zapping, montaje, remix, collage, otro tipo de documento.

El bombardeo de imágenes que ofrecen los medios de comunicación masivos es replicado en el libro. No hay pausa, el ritmo es vertiginoso.

La oscuridad se profundiza página a página. Anaesthesia es una crónica del horror post 11 de septiembre de 2001. Muestra el infierno como lo hace el servicio informativo, a distancia, para observar desde la comodidad del hogar, en un sillón acogedor.

Las fotografías se suceden unas detrás de otras sin pausa, sin concesiones.

Torturas

Paisajes

Armas

Cadáveres

Cuerpos mutilados

Rostros en llanto

Religiosos

Paramilitares

Suicidas

Atentados

Represión

Muros

Desiertos

Sufrimiento

Bailes

Cámaras de seguridad

Grietas

Abrazos

Campos de detención

Explosiones

El libro es de una extraña belleza. Las imágenes seleccionadas hacen referencia a la historia de la fotografía y el cine. Hojas negras, detalles dorados, textos históricos y actuales que hablan sobre el dolor, la guerra, el terror, las pasiones, el mal y el bien.

¿Logra la autora que el espectador se interese por los temas que muestra? No es su objetivo. En cambio, incomoda al lector sabiéndolo ajeno al dolor representado en el libro. Lo pone en crisis. Lo confronta con su vulnerabilidad. Lo manipula. ¿Cómo empatizar con el sufrimiento ajeno? Anaesthesia es una trampa. El foco está puesto más en la circulación de las imágenes que en los conflictos que estas retratan, más sobre la forma que sobre el contenido.

¿Qué función tienen las miles de imágenes que se producen a diario?

Anestesia contra el horror.

 

El horror es el otro.

 

 

Nunca es uno el que muere.

El libro Anaesthesia participó de la Feria de Libros de Fotos de Autor 2016 y se puede consultar en la biblioteca de TURMA

Editado por Akina Books

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

En el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Jorge Luis Borges inventa un concepto que titula Hronir. Un hnorir viene a ser un objeto que se encuentra en el ficticio mundo de Tlön y que es cualquier objeto que surge a partir del deseo. Allí cuando un objeto es buscado intensamente, siempre se lo halla, porque la voluntad modifica la realidad, o la inventa. El mero deseo produce el objeto. Todo lo que es imaginado, es posible de aparecer. 
Inspirados en este concepto, la sección Un fotolibro, un objeto propone una reseña de un fotolibro en donde se proponga la lectura del mismo acompañado de un objeto. El objeto potenciará la lectura del fotolibro y abrirá otros caminos que este alberga.

Al borde de este mapa

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO.
Reseña del libro Al borde de todo mapa de Juanan Requena
Objeto elegido: un anillo

Una alquimista me regaló un anillo que ella misma hizo, hace ya unos cinco años. Nunca había sentido tanto amor por un objeto, no durante tanto tiempo. Una relación así, de tanta confianza, me la da que cada tanto este anillo se pierde y lo vuelvo a encontrar, siempre vuelve a mí. Sigue siendo compañero pero no me pertenece. Es y elige estar conmigo.

Este libro me llevó a detenerme en ese anillo, de cinco lados, de fusión perfecta con mis manos, que siempre hacen, que se mueven. El capricho inconsciente de asociar el anillo con el libro no fue tal cosa cuando comprendí que los procesos alquímicos también eran parte de la vida del autor de esa pieza, que parece única aunque exista multiplicada.

El azar como única piel de tu balanza. Apenas legible esa frase es de las pocas letras que se encuentran en esta obra de Juanan Requena. Cuatro palabras demasiado intensas, que usadas sin precisión ni amor se tornan ordinarias, comunes.

(Cuando escribo, me nutro primero. Si se trata de la sombra, leo sobre las sombras. Antes, miro aquello de lo que voy a escribir, sobre lo que escribiré. Y en este caso es una cosa y el universo asociado; no es sólo un libro, no son sólo imágenes, no es literal, ni es nítido, ni es simple aunque este despojado de artificios. Prefiero entonces hablar en parte de la relación con aquello de lo que escribo)

Este libro me hace pensar en que el tiempo vuelve y en que no sé si quiero que vuelva un tiempo en particular. Uno queda varado en tiempos. No lo digo como afirmación, si no como pregunta y me quedo pensando en eso, en si hay acaso etapas o momentos que se nos quedan pegados, guardados en algún sitio interno y entonces pueden visitarse.  Como lugares que uno quiere que le pertenezcan o cree que podrían pertenecerle.

Uno vive donde puede amar, pienso. La imagen que más me gusta es la de una señora en pena, tomando su cara por los lados, claramente está tranquila. De pelo blanco se acaricia en esa intención de cobijo y atención, se consuela a sí misma. Tapa: la llave, la nariz, el gesto, el escote, lo femenino, lo joven recientemente envejecido. Es algo hecho hoy con métodos de hoy y todo lo demás en pasado.

La repetición, no como mantra, sino como inevitable espectro de lo circular de las relaciones, que siempre pasan por uno.

Se llama Al borde de todo mapa. Adentro dice, junto a la firma manuscrita y el número de copia (78 de 1.500) Al borde de este mapa. Parece manchado el libro. Pensé en un momento en relacionarlo con un espacio que habito en la naturaleza, pero las casas de madera están vivas y lo vivo no parece objeto, así que no fue posible.

El libro Al borde de todo mapa participó de la Feria de Libros de Fotos de Autor 2016 y se puede consultar en la biblioteca de TURMA

Ediciones Anómalas

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

En el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Jorge Luis Borges inventa un concepto que titula Hronir. Un hnorir viene a ser un objeto que se encuentra en el ficticio mundo de Tlön y que es cualquier objeto que surge a partir del deseo. Allí cuando un objeto es buscado intensamente, siempre se lo halla, porque la voluntad modifica la realidad, o la inventa. El mero deseo produce el objeto. Todo lo que es imaginado, es posible de aparecer. 
Inspirados en este concepto, la sección Un fotolibro, un objeto propone una reseña de un fotolibro en donde se proponga la lectura del mismo acompañado de un objeto. El objeto potenciará la lectura del fotolibro y abrirá otros caminos que este alberga.

Hojas de hierba

EXPERIENCIAS PROGRAMA TURMA

fotolibro Grass, de Michele Tagliaferri en Programa Turma II

Michele nos contó del proceso de elaboración de Grass, un ensayo visual intuitivo basado en la teoría de las correspondencias del romanticismo, y la exaltación y percepción de la naturaleza.

Toma de referencia la obra poética de Walt Whitman para hacer con él un canto a la vida, en formato de narración visual. El trascendentalismo se actualiza en la obra fotográfica de Michele, la fotografía se vuelve vehículo de la experiencia del hombre con su alrededor. No tanto un intento de apresar o de aprehender, sino de contemplar y más aún intentar comprender. Aunque sabemos que es imposible de asir, esa búsqueda se lee, y se encuentra.

La relación del hombre y la Naturaleza, Michele arremete sobre esta pregunta buceando su voz visual más íntima y personal. Y la abre a nosotros.

Grass es un viaje visual a la naturaleza con una poética muy personal.

El libro Grass de Michele Tagliaferri se puede consultar en la biblioteca de TURMA y se consigue en nuestra tienda: escribinos a tienda@somosturma.com

 

Dalpine, 2015
Diseño: -SYB-
Preimpresión: La Troupe
Rústica
96 páginas
31 x 22 cm
Edición de 600 ejemplares

Texto & fotos = Guadalupe Arriegue

PROGRAMA TURMA: Desarrollo de Proyectos Fotográficos

Este texto fue producido en el marco del PROGRAMA TURMA, un curso interdisciplinar desarrollado para fotógrafos y artistas visuales con el objetivo de profundizar sus conocimientos, afianzar el desarrollo conceptual conceptual y creativo de su trabajo, el entrenamiento técnico y la gestión participativa de proyectos.

Más información

Familia muy normal

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO.
Reseña del libro Sangre de Leslie Spak
Objeto elegido: una sombra

En el libro Sangre de Leslie Spak todo es posible. Lo que tímidamente nos animamos a imaginar hoy, fue fotografiado hace muchísimos años.

Una mujer luce felizmente un bigote, a su lado su novio la abraza.

Tres hombres jóvenes adulan a una pequeña niña sin disimular obscenas pretensiones.

Un padre es más inmaduro que un bebote en brazos.

Caperucita roja también puede verse como un jovencito solitario.

Los cumpleaños, las fiestas o los tés de amigas muestran el lugar absurdo que ocupan.

La trampa de lo que se considera normal queda al descubierto examinando estas páginas.

Los mandatos de familia que fueron conservados en un álbum logran torcerse detrás del magistral dominio del fotomontaje.

Hace cinco años Leslie Spak encontró un archivo de fotos de su abuela materna, lo llevó a su taller para escanear y manipuló las fotos con photoshop. Intercambió caras. La de su bisabuela por la de su abuelo. A la de su madre la colocó en cuerpos de niños, y así se dejó llevar…

Hacer prácticas con las fotos que guardaba su abuela, fue tan ocurrente como liberador y le permitió entrar en situaciones anteriores a su vida, como si hubiese participado de ellas.

Como si fuera un mago Leslie Spak crea individuos de aspecto humano uniendo partes de uno y de otro. Clona caras y multiplica rasgos, conducida por la curiosidad de modificar las conductas de origen, los convierte en otros y los enfoca en una dimensión nueva, hasta que aquellos roles originales sufren una transformación.

De Lima y de ascendencia judía, Leslie define a su familia como un matriarcado – donde su bisabuela dominó a su abuela, su abuela dominó a su madre y su madre intenta dominarla a ella – y dice: … esto ha creado un vínculo de proyecciones y expectativas muy duras de ambas partes, que ha sido motivo de dolores de cabeza, pataletas y años de terapia.

Operar con el álbum de fotografías le sirvió para suavizar estructuras tensas y conservadoras, atenuarlas y soltar presiones.

El contacto con el libro Sangre produce un fenómeno curioso: ciertas imágenes tienen el poder de producir carcajadas, mientras otras causan una impresión semejante al terror…

El libro Sangre está editado por el sello La Luminosa de la Feria de Libros de Fotos de Autor; se puede consultar en la biblioteca de TURMA y se consigue en nuestra tienda: escribinos a tienda@somosturma.com

Texto & fotos = Andrea Knight

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

En el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Jorge Luis Borges inventa un concepto que titula Hronir. Un hnorir viene a ser un objeto que se encuentra en el ficticio mundo de Tlön y que es cualquier objeto que surge a partir del deseo. Allí cuando un objeto es buscado intensamente, siempre se lo halla, porque la voluntad modifica la realidad, o la inventa. El mero deseo produce el objeto. Todo lo que es imaginado, es posible de aparecer. 
Inspirados en este concepto, la sección Un fotolibro, un objeto propone una reseña de un fotolibro en donde se proponga la lectura del mismo acompañado de un objeto. El objeto potenciará la lectura del fotolibro y abrirá otros caminos que este alberga.
Coordinación: Martín Bollati

Diciembre, o la repetición es nuestra bandera

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO.
Reseña del libro Diciembre de Sub Cooperativa de Fotógrafos
Objeto elegido: un espejo pequeño

2001 fue una odisea al espacio argentino. Un viaje a la estratosfera política donde comprobamos que no había vida inteligente, descubrimiento, este último, que nos sirvió para decir: la política, entonces, entre nosotros, los normales. Que se vayan todos no era solo echar, era hacer lugar para algo nuevo y mejor. Creímos en eso, y vimos cosas florecer.

Después, demostramos nuestra peor naturaleza: la de repetirnos. Perdimos la dirección de la nave y vinieron los marcianos amarillos y nos metieron el virus del cambio. Y aquí nos encontramos, una vez más.

Pero toda repetición, como toda ley, tiene una trampa: en esta gran repetición podemos imitar una vez mas la furiosa batalla que el pueblo argentino mejor sabe dar: la de la memoria.

Diciembre viene exactamente a traernos eso. Memorias de un pasado, que sabe a presente y que nos ayudan a pensar y esperar un futuro mejor.

 

El libro, primer título publicado por la flagrante Sub Editora, es un combinado narrativo de imágenes que ya todos vimos, porque a esta altura muchas ya son clásicos; pero que en este nuevo paquete vienen a contarnos, juntas, una historia clara y, me repito (lo siento, soy argentino), necesaria.

La portada del libro nos mete de un solo golpe en ese país de humo que supimos ser en las fatídicas jornadas de diciembre de 2001, donde nos derrumbaron. Nos sitúa y sitúa al autor en una postura clara de tener que “atravesar” la humareda, y sus olores, y sus texturas, para acceder a algo tan lejos de la verdad, pero tan cerca de nosotros, como es el pasado. En general las imágenes seleccionadas en el libro tienen ese compromiso textural que nos traslada, muy eficientemente, a ese momento, en esa calle, con las gomas prendidas, y las piedras volando y la cosa reventando.

No hablaré en este texto sobre las imágenes en sí mismas, ni de la lectura que yo he hecho, porque creo que esa experiencia, en este libro particular, le pertenece a cada lector. Sí afirmaré que el libro es un acto de coherencia sólida que va a contracorriente de los tiempos que nos rodean. Un material editado en cooperativismo: recordemos que Sub no firma como autor sino com lo que son, un grupo, luego financiado cooperativamente (a través del crowfounding) y por último impreso en Chilavert, imprenta cooperativa recuperada. Agrego, también, que con espíritu convocante, en el centro del libro nos encontramos con todas las imágenes que quedaron fuera de la edición final, impresas en película gráfica y en negativo, dispuestas para que cualquiera que acceda al libro pueda copiarlas con la calidad que merecen. Porque la fotografía, no olvidemos, es un juego de espejos, que, como la memoria, nos obliga a hacer el ejercicio de mirarnos, para repetirnos y recordar.

El libro Diciembre participó de la Feria de Libros de Fotos de Autor 2016 y se puede consultar en la biblioteca de TURMA

Texto= Martín Bollati

Fotografías= Sub Cooperativa

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

En el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Jorge Luis Borges inventa un concepto que titula Hronir. Un hnorir viene a ser un objeto que se encuentra en el ficticio mundo de Tlön y que es cualquier objeto que surge a partir del deseo. Allí cuando un objeto es buscado intensamente, siempre se lo halla, porque la voluntad modifica la realidad, o la inventa. El mero deseo produce el objeto. Todo lo que es imaginado, es posible de aparecer. 
Inspirados en este concepto, la sección Un fotolibro, un objeto propone una reseña de un fotolibro en donde se proponga la lectura del mismo acompañado de un objeto. El objeto potenciará la lectura del fotolibro y abrirá otros caminos que este alberga.

Ex Corde

PROGRAMA TURMA

Reseña del fotolibro Ex Corde de Rodrigo Ramos por Santiago Etchegaray

El trabajo empieza, según Ramos, con una exploración del cuerpo del hombre y de la masculinidad. Esta indagación de la corporalidad la realiza en una instancia límite, en un punto frágil, la masculinidad en el sufrimiento, en la exposición, en la intimidad. El deporte es una excusa, es el medio a través del cual lo sustancial se manifiesta; no es en la acción del boxeador, el entrenamiento o los golpes donde está el ojo de Ramos, sino en lo que queda después, la experiencia de la derrota.

Las fotografías dan cuenta de una idea: el sufrimiento. Éste es el concepto central del trabajo. La búsqueda es generar una representación del sufrimiento del hombre, simbolizada en estos luchadores, sus gestos, sus heridas y la relación con sus entrenadores.

El fotógrafo, atraído por los deportes de contacto, empieza una investigación hacia una representación de la masculinidad vulnerable. Para Ramos, esta fragilidad se manifiesta en varios aspectos: el dolor, el miedo, la derrota…

Esta idea de vulnerabilidad entre hombres -con los cuerpos desnudos- abre la puerta al homoerotismo que se lee en las imágenes. Lo interesante es que el propio Ramos nos cuenta que esta no fue una idea premeditada, no fue un resultado o significado provocado intencionalmente. Y sin embargo, es una marca, un sello de su obra.

Lo erótico aparece en la desnudez de los torsos, de cuerpos esbeltos, en las poses de calma y reposo… El cuerpo tiene un papel protagónico. Se muestra en una doble cercanía: de la cámara al sujeto fotografiado, por un lado, y de intimidad en la situación con otro.

Los luchadores son retratados en momentos de intimidad, llorando, abatidos por la derrota, bajo el consuelo de sus entrenadores. En los momentos de debilidad y sufrimiento, la entrega de consuelo, aliento y protección por parte de los entrenadores supone una carga afectiva, que sumada a los factores primeramente mencionados, pareciera ser lo que genera lamconnotación del homoerotismo en el trabajo de Ramos.

El fotógrafo comenta que en el desarrollo de este trabajo encontró una conexión entre sus fotografías y las pinturas barrocas de los mártires, especialmente de San Sebastián. Este nexo llevó a Ramos a establecer un diálogo con algunas pinturas de este período. Uno de los aspectos que más llamó la atención del fotógrafo fue el paralelismo entre la relación de los entrenadores y los luchadores con San Sebastián e Irene. Justamente es en el remplazo de una figura femenina por una masculina donde el gesto de protección y cuidado se vuelve erótico. Esto se debe a que dentro del mito de la femineidad y de la masculinidad, la protección y el cuidado están asociados a lo femenino, en la figura mítica de una madre protectora.

 

En el trabajo de Ramos hay una representación disruptiva de la masculinidad, el autor logra captar el sufrimiento del hombre generando una distancia de la representación habitual y mítica del luchador.

 

El trabajo presenta una mirada muy particular del boxeo que nos permite reflexionar sobre ideas que traspasan el deporte y se colocan en un campo más amplio. De representaciones culturales alrededor de géneros, que fueron normalizadas y hoy empiezan a cuestionarse, a derrumbarse.

Texto&Fotos= Santiago Etchegaray

Revisión= Juan Peraza Guerrero, Guadalupe Arriegue

Este texto fue producido en el marco del PROGRAMA TURMA, para el Desarrollo de Proyectos Fotográficos que dura dos años y es coordinado por Julieta Escardó de la mano de un grupo de artistas visuales, músicos y escritores, que realizan tutorías y workshops especializados.

Zoobiografía

PROGRAMA TURMA

Reseña del fotolibro Zoobiografía de Leticia Bernaus por Celeste Alonso

Adentro de mi cuerpo sucede una transformación. Como si de repente me hubiera crecido pasto y una comunidad de hormigas revisara mis órganos buscando llevarse lo que les conviene para pasar el invierno. Estoy metamorfoseándome a mi yo adulto…

Así comienza el libro Zoobiografía de Leticia Bernaus. Se trata de un libro de fotos acompañadas por un relato sumamente íntimo y personal, en el que las imágenes no intentan ilustrar el texto ni éste explicar las imágenes, sino que son dos lenguajes que se desarrollan a través del libro en armoniosa convivencia, hablando de un mismo tema pero cada uno con sus particularidades.

Leticia nos abre parte de su mundo interior, una especie de diario íntimo en el que se percibe su exploración como mujer, su entorno y sus orígenes.

Las 14 fotos que conforman el libro son un recorrido de naturalezas muertas, autorretratos, retratos de amigas y familiares con las que por alguna razón se sentía identificada. Hay objetos, animales y flores ligados a su infancia cordobesa, a las costumbres y cotidianidad familiar.

Cuando Leticia encara un proyecto hay mucha investigación, colecciona imágenes y objetos que le han llamado la atención, que en algún momento podrían ser útiles o no. Hace fotos o toma fotos de otros, escribe, va armando sus mundos y convive con ellos. Le gusta traer cosas de otros lados y llevarlas dentro de la foto, incluso romper, pegar, mezclar.

Cuando tiene un tema en su cabeza casi se obsesiona, y suele soñar con aquellas cosas que debería hacer y, al despertarse y recordar el sueño, intentar llevar a cabo lo que soñó aunque no tenga nada que ver. Es un paso intermedio que muchas veces le permite llegar a otra cosa.

Éste es su primer trabajo como fotógrafa, a través del cual se presenta y se identifica desde la fotografía y desde el arte como persona, fue “un sentar las bases” para luego poder desarrollar cualquier otro proyecto; una manera de decir “ésta soy yo”, “ésta es mi voz” desde un lugar de honestidad brutal.

Texto&Fotos= Celeste Alonso

Revisión= Juan Peraza Guerrero

Este texto fue producido en el marco del PROGRAMA TURMA, para el Desarrollo de Proyectos Fotográficos que dura dos años y es coordinado por Julieta Escardó de la mano de un grupo de artistas visuales, músicos y escritores, que realizan tutorías y workshops especializados.

Europa y Europa

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO.
Reseña del libro The Castle de Federico Clavarino
Objeto elegido: un diario europeo de cualquier día

Publicado por la enérgica editorial española Dalpine, The Castle es el nuevo fotolibro de Federico Clavarino.

El autor italiano retoma su trabajo sobre el concepto de laberinto, pero esta vez, en oposición a Italia o Italia, su tarea es la titánica deconstrucción del mismo. Como si estallase atómicamente una posible maquina llamada Europa y el resultado fuese una estructura aún mas compleja que la primera, o como si aquel estallido, producto de una fina investigación visual, develase una sucesión de estructuras apiladas, una sobre otra, escondiéndose y haciéndose mas eficientes en su impermeabilidad.

Queda claro que ni hoy ni nunca hubo un muro de piedra que separaba a Europa y al mundo. En realidad, lo que separa es la estructura, tan dura de roer, de pensar al Otro. Nada nuevo en estas tierras. Nada nuevo en el castillo. Clavarino nos muestra, con una compleja sencillez que emociona, los limpios, mórbidos, clásicos y sofisticados mecanismos con los que Europa se arma y se define.

El libro es hijo de la interminable, e inacabada, novela de Kafka que lleva el mismo nombre. En ella encuentra su fundamental metáfora: El castillo y la experiencia fractal de quien quiere descifrarlo. Articulado en capítulos, The castle se convierte en una sucesión de planteos formales y narrativos que buscan hacernos reflexionar desde la pura imagen. Todas las fotos del proyecto son en blanco y negro y parecen estatuas o enigmas clásicos.

El castillo que Clavarino fotografía parece arrastrarse en el tiempo, como un espejo de tiempo atorado, o un gif hecho de piedra, o la gran Historia repetida: la del capital.

Es un libro valiente porque se propone, y propone, narrar desde variadas soluciones formales. Distintos capítulos con distintos diseños, que desde el más puro lenguaje visual buscan desarmar al viejo continente.

Europa se desangra, pero nunca se sintió tan perfecto.

El libro The castle participó de la Feria de Libros de Fotos de Autor 2016 y se puede consultar en la biblioteca de TURMA

Texto= Martín Bollati

Fotografías= Guadalupe Arriegue

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

En el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Jorge Luis Borges inventa un concepto que titula Hronir. Un hnorir viene a ser un objeto que se encuentra en el ficticio mundo de Tlön y que es cualquier objeto que surge a partir del deseo. Allí cuando un objeto es buscado intensamente, siempre se lo halla, porque la voluntad modifica la realidad, o la inventa. El mero deseo produce el objeto. Todo lo que es imaginado, es posible de aparecer. 
Inspirados en este concepto, la sección Un fotolibro, un objeto propone una reseña de un fotolibro en donde se proponga la lectura del mismo acompañado de un objeto. El objeto potenciará la lectura del fotolibro y abrirá otros caminos que este alberga.

Point of lovely sun

Entrevista a Pilar Villasegura, David Leda & Federico Paladino, autores de Point of lovely sun, el libro ganador del Premio Internacional de la 15º Feria de Libros de Fotos de Autor.

Point of lovely sun publicado por Sta. Rosa editora. Fotografía: flashboy2001. Edición Federico Paladino y Pilar Villasegura. Diseño: Daiana Ruiz. Encuadernación: Ninja Papel. Impresión: Dodó Risopress. Primera edición: 150 ejemplares, mayo 2016.

Es el fotolibro ganador de Premio Internacional FELIFA-FoLa , los miembros del jurado: Luis Weinstein, Lucrecia Martel y Pablo Ortiz Monasterio.

¿Qué lugar tuvo la técnica risográfica en la concepción general del libro?

Fede: En el momento en que empecé a imprimir en riso, aparecieron las fotos de David y surgió el proyecto de libro. Entonces fue evidente que había que hacerlo con esta ténica, y más aún con esas imágenes que eran a color, digitales y con resolución muy baja. La risografía iba a poder aportarle un aspecto más analógico, del tipo de imagen de fotografía de diario. En las fotos levanta mucho el contraste alto y en blanco y negro; en la idea del retrato, y las miradas y las expresiones. No hay en ese ruido que por ahí está en el archivo original…

Porque todas las fotos son en súper baja, ¿no?

David: Sí. Había de todo, porque en el momento estaban las primeras cámaras digitales. De tres megapíxeles. Y para aprovechar al máximo las tarjetas de memoria bajaba la calidad al máximo. 640×480, la resolución ideal para el fotolog.

Hay retratos muy lindos y muy cuidados, en los que llevaste a la persona a un lugar con linda luz…

D: No, para nada. Lo de la luz es así: tenía la camarita pocket con el flash incorporado y un cartón forrado en papel metálico que lo ponía contra el flash y sacaba la foto. El flash rebotaba contra la pared y le daba a la persona de costado y, además, al rebotarlo quedaba difuminado.

Bueno, pero más allá de la luz hay retratos como buscados, mirando a cámara…

D: Esos retratos tomaban cinco segundos. “Hola, te quiero sacar una foto, ponete acá”, disparo. No tenía nada de preparación.

¿Tenés todavía tu cámara?

D: Creo que no, era una Sony Cybershot. Tenía un lente muy bueno. Como a mitad de camino entre una pocket y una reflex digital.

¿Cómo fue el encuentro con Sta. Rosa editora?

D: En realidad nos conocemos desde hace varios años…
F: Yo le venía diciendo a Dav que tenía ganas de hacer un libro de archivo. Editar cosas de material encontrado o algún tipo de archivo fotográfico. El verano pasado me conto que tenía estas fotos, y que me iba a dar el disco para que las vea. Y, de hecho, estaba pensando eso de la cantidad de horas en el boliche, y que esa progresión se mantuviera. El libro tiene una narrativa de cuando empieza y cuando termina. Porque yo revisaba las carpetas (eran un montón de carpetas y subcarpetas) y veía, desde que empezaba la noche hasta que terminaba y se notaba.
Pilar: Esa lectura lineal nos gustaba.
F: Y después de un tiempo vimos un libro de Billy Monk.
P: Un libro que trajiste, Dav. Es un fotógrafo que fotografió durante mediados del siglo xx en bares y prostíbulos en Inglaterra y eran fotos de fiestas, situaciones nocturnas, gente bebiendo, en pareja, bailando… en antros, bastante trash. Y cuando Fede me comentó lo de David, se me vino a la cabeza ese libro.
F: En realidad, ya avanzada la edición vimos el paralelo. Ese libro termina con todo esto del desarrollo de la noche, termina con una foto de una mujer dormida entre los sillones.

Y el tema del diseño, edición. ¿Cómo se trabajó todo el sistema?

P: Fede empezó a editar durante todo el verano. Eso nos gusta dentro de la editorial, que cada uno pueda trabajar un poco solo. Siempre está el otro para consultar, y siempre tenemos la mirada de los dos. Almafuerte, por ejemplo, lo edité yo mientras Fede estaba de viaje. Nos damos esas libertades que creo que están buenas. Cuando me llama Fede ya tenía la edición un poco cocinada y vino la segunda instancia de edición, donde me incorporé.

¿El texto estaba pensado en un principio, se introdujo después, modifico la edición?
D: Cuando le pase las fotos a Fede yo decía que las veía de esa forma. Una época muy particular, la cultura juvenil argentina. Muy marcado por la crisis del 2001 y esos primeros años hasta que el país comienza a reordenarse. Fueron años muy caóticos. Y mostrarlos, no desde la forma lineal del fotoperiodismo, sino de una forma tangencial con un grupo de gente particular y como se refleja esa época en ese grupo de gente.
F: Para mí, el texto que escribió Dav es súper contundente con el libro. A partir del texto, que resume la intención del libro, a mí me gustaba esta idea del fanzine de agregarle distintas cositas como el playlist de la música que sonaba, distintos testimonios, los collages donde nosotros jugábamos con las imágenes, la letra de Fun Pepole, etcétera.
P: Volviendo al tema de la riso, creo que por eso también la elegimos. Queríamos que fuera muy fanzinero. Como el estandarte fanzinero, por la textura que tienen las fotos, en blanco y negro, que parecen fotocopias. Queríamos darle eso.
F: La verdad es que tampoco tenía tantas referencias de fotografía con la risografía. Tengo varias publicaciones impresas en riso, creo que la única es esa que tenía de Gato negro llamada Piedras. Unos mexicanos que hacen casi todo con riso. Es mucho más simple, es un librito que hay un paralelo de imágenes con esta cosa de la primer piedra de cuando se inaugura un espacio o una construcción publica con imágenes de protestas arrojando piedras a la policía en protestas sociales. Esta era la única publicación que tenía en blanco y negro en riso.
P: Me acuerdo de algo que también pasó mientras estábamos editando: se estrenó la peli de Suárez, de Fernando blanco, Entre dos luces. La peli es hermosa, son situaciones muy íntimas de ellos yendo de gira, en su casa, ensayando… Es como un recuerdo de la vida analógica, grabando el disco y armando la tapa y están todos en una mesa recortando, pegando, fotocopiando. Toda esa situación me generó decir “quiero volver a eso”. Tenía cosas de la cámara de rollo, llegás a tu casa y salta el contestador que alguien te dejo el mensaje… fue lindo ver la peli mientras estábamos editando.

¿Cómo llegaron al retrato de la portada?

F: Nos gustaba que no esté mirando a cámara; es una mirada perdida, al vacío. Creo que Guada me dijo que tiene una cosa medio mística religiosa en la mirada, está mirando al vacío pero ahí en el medio…
P: Más allá de algo puramente estético , él es hermoso, todas las fotos eran los chicos actuando frente a la cámara, posando, haciendo un acting, y él no. No lo conocemos a él, espero que aparezca.
F: Y es como una mirada nostálgica, no puedo determinar si es triste o feliz. Es la mirada que podría poner él ahora recordando esos momentos, lo siento como un paso al futuro.
P: Nos pareció que tenía una actitud diferente al resto.

¿Y el título?

F: Primero fue que queríamos pensar esta relación del libro con la música porque hay obviamente un vínculo fuerte. Empezamos entonces a ver letras de bandas que pasaban en ese momento y bueno, Fun People era de las principales referencias.
P: Nos pusimos a buscar y a leer las letras y apareció esa canción. Estábamos buscando “Point of lovely sun”, la recordamos y encajaba, tenía sentido.
F: La letra tiene algo mencioné cuando recibimos el premio, esa idea de fraternidad y colectividad. Hacerse cargo de que formás parte de un grupo de gente y una generación y la necesidad de actuar en términos colectivos. Nos pareció que eso era algo que se vinculaba con el libro y con la época.
P: Nekro, el cantante de Fun People, es de una cultura autogestiva, muy fanzinero… fue una persona muy determinante. Para mí que tenía 14 años y re adolescente, el chabón trasmitía cosas muy copadas con sus letras, a veces muy simples pero que para alguien de 14, 15 años son muy… emotivas, inspiradoras…
F: Y tenía ese juego de letras bilingüe, cantaba en inglés y en español en un momento que había eso, un vínculo fuerte con la cultura norteamericana. Los chicos escuchaban eso y las bandas eran una réplica de esas bandas.

¿Fue un conflicto que fuera en inglés?

P: No, porque la letra tiene justamente esa mezcla. La canción es en español.
D: Fun People siempre logró eso, los chabones cantan partes en inglés pero nunca los pensé como caretas, ni cerca. Con otras bandas sí puede llegar a pasar eso, pero Fun People no. Tiene una forma tan natural, con una energía tan particular.
P: Igual la traducción que aparece si uno busca en internet es “punto del sol amoroso”. La canción habla de la noche, de la salida, dice que tus padres te quieren con vida, que no te metas en problemas, en algún momento te van a dar lo que jamás te dieron. Esa cosa de la noche y que después sale el sol, esa lectura también lineal del libro donde el sol es hermoso, más romántico…

¿Y por qué la decisión de firmar con el seudónimo?

D: Sentía que era un poco pretencioso firmar con mi propio nombre, porque estas fotos yo lo hacía como si fuese uno más de los que estaban ahí yendo a una fiesta y pasándola bien. Entonces, como para poner cierta distancia con la autoría. No pensarlo como si esto es algo tan personal, sino que es el registro de algo en donde yo hace muchos años estuve ahí. No algo con lo que me identifico ahora, sino que lo hice en ese momento. Entonces, la idea era de crear una especie de personaje fotógrafo que estaba ahí y es uno de estos chicos y sacó fotos a su grupo de gente. También lo pensé como esos seudónimos que se utilizaban en el comienzo de Internet. Ahora con Facebook todos se tienen que poner el nombre real, pero en ese momento era más lo que uno quisiera inventar. En Fotolog era muy común ponerse uno de estos seudónimos y elegí uno que recordé de esa época. No el que usaba yo, pero quería uno que fuese del estilo de esa época, de los comienzos de Internet.

¿Se imaginaron que iban a ganar?

P: Cuando llegué y vi todos los libros en las mesas me dije: ni en pedo. Pero igual el jurado se acercó mucho a nuestra editorial, nos compraron el libro, y yo pensé “bueno, están agitando, una mención o algo puede haber…”.

¿Tienen algún libro que hayan elegido favorito de la feria?

P: A mí me gustó mucho el de retrato de adolescentes, pero no sé si lo veía como ganador. El que todo el mundo comentaba era el que recibió el premio de honor (El libro de la selva), ese lo veía como zarpado.
F: Me gusto el de Dot, que conozco al editor.

¿La diseñadora quién es, y cómo trabajaron con ella?

F: La diseñadora es Daiana Ruiz, trabajamos con ella una vez que necesitábamos más que nada definir el diseño del título.
P: Quiero contar algo que me parece que es lindo. Dai viene diseñando Almafuerte, la reedición del fanzine de Mariana Pacho López. Dai es amiga mía y nos re entendemos, y por ahí yo le tiro algo y me dice ‘no, esto’ y y le digo que sí, que tiene razón y vamos por ahí. Me pasó algo con el cine, por eso también fue un poco la elección de la tapa, me parece muy cinematográfica, no solo por la peli de Suárez que me motivó a hacer algo un poco más artesanal. En el momento en que se estaba editando el libro vi una película que enganché en el cable llamada Breve cielo, de David Kohon. Es una película de fines de los ‘60 que trabaja Ana María Picchio. No sé si tiene recontra que ver con el libro, pero habla de la juventud, y esa cosa de no saber qué hacer y estar un poco perdido. Y el diseño del libro es el poster de Breve cielo, y lo tengo. Pensamos en el poster, en el retrato del chico, que tenga más o menos la misma estructura… es re linda la peli.

¿Con ella trabajan en todos los libros?
P: Los últimos tres.

Opinión del panorama editorial local.

F: En Convoi, que es el espacio que tenemos con Dav, se presentan muchos eventos de editoriales más bien de narrativa o poesía. Me parece que ahí hay una potencia mayor. Es normal que se editen más textos que fotografía, hay una surgimiento de editoriales chiquitas y proyectos autogestivos y de incluso alguna red de editores, poetas y compradores de esos libros… En fotografía creo que también obviamente hay, bueno Juli ustedes lo van viendo: año a año va creciendo la cantidad de editores y fotógrafos autopublicados, y se van desarrollando e intercambiando recursos. Referentes, papeles, tipos de encuadernación… se está armando una red.
P: Yo creo que más que nada en foto, faltan proyectos pensados a largo plazo. Hay proyectos que son hermosos pero son de un fotógrafo que se autopublica un libro y ya. No hay tantos a largo plazo, como editoriales o proyectos más grandes…. Sí me parece que hay cosas que están buenísimas pero excepcionales.
F: Por ahí tiene que surgir de la necesidad de uno de querer ser editor y querer mostrar cosas que a uno le gustan. Siempre el vínculo lo relaciono más a una discográfica. Al menos yo siempre lo vi así para Sta. Rosa. No buscar el mainstream sino fotógrafos, archivos o proyectos fotográficos inéditos.
P: También Sta. Rosa surgió con la idea de editar fanzines de fotógrafos argentinos contemporáneos. Después nos fuimos extendiendo, en un momento cuando pensamos en Santa Rosa caímos de re causalidad en las oficinas de Pogo books, pensamos que era una librería y no nos abrían.
F: Es una editorial en Berlín de fotografía, que hasta hace unos años cuando nosotros viajamos lo que hacían eran fanzines.
P: Todos en serie del mismo formato, mismo papel, misma impresión, misma tipografía y nosotros queríamos hacer eso. Después nos dimos cuenta de que nos estábamos perdiendo de un montón de cosas, que era aburrido. Si no sacás uno al mes, es aburrido.
F: Hay algo que me gustaba de Sta. Rosa que era este juego de imitar cosas producidas a otra escala. Estos fanzines están impresos en Ausset en 500 ejemplares, no tan fanzines. Trasladar eso acá era también muy caro, hacer 500 fanzines en su momento Mariana Pacho López o Bárbara Arscuchin. No sé, había que venderlos y era una inversión grande que hizo que digamos de comprar una impresora y a partir de la impresora Inkjet producir esos fanzines con otra calidad y mucha menor escala. Cuando presentamos el primero eran 30 y casi nos morimos.

¿Cuándo arrancó la editorial?
F: 2011.

¿Y ahora qué sigue?

P: Yo el año que viene quiero hacer el taller con Juli (Julieta Escardó). Porque tengo un boceto de un libro que quiero hacer.
F: La verdad es que no tenemos plan definido. Queremos destinar el premio a hacer un próximo libro.
D: Convoi es un lugar que armamos con Fede y donde surgió el proyecto de Point of lovely sun. También creo que es parte de la concepción del libro, que tenemos este espacio donde en el piso de arriba está el taller de Fede y Pilar, y en el piso de abajo hacemos muestras de fotografía. En ese espacio se dan también situaciones como esa, es un lugar de encuentro donde surgen ideas.