Los saltos fotográficos

Juan Peraza Guerrero nos cuenta sobre su taller Historias Marginales de la Fotografía y nos invita a reflexionar sobre el lado a contrapelo del discurso histórico-fotográfico, ya no entendido como un pasado sino como un salto y un proceso, como señalara Hayden White: “una dimensión de la existencia humana, y una fuerza para ser controlada o ante la cual sucumbir”.

Felix Baumgartner salta desde la estratósfera (2012)

Escrito por Geoffrey Batchen y publicado por The MIT Press, “Each Wild Idea” comienza con una cita atribuida a Thomas Watling, pintor escocés que vivió en Australia entre los siglos XVIII y XIX; dice: “Sin esperar conexión, debes aceptar cada idea salvaje como se presenta” (2000 : v). Siguiendo este espíritu, el libro está compuesto por un conjunto de artículos y ensayos en los que el autor explora sofisticadamente algunos asuntos muy diversos vinculados con la historia y la identidad de la fotografía.

Las palabras de Watling me permiten introducir esta primera entrada en el blog de Turma a propósito de “Historia(s) marginal(es) de la fotografía”, taller que sintetiza mi trabajo más reciente. Éste parte del reconocimiento de que los discursos oficiales acerca de la historia del medio presentan una sola versión —de las muchas posibles. El taller ofrece, por lo tanto, herramientas teóricas y metodológicas para la revisión de una miríada de relatos olvidados: los aportes de mujeres, de fotógrafos homosexuales, de orígenes étnicos variados y provenientes de geografías periféricas, pero también técnicas y temas largamente marginados. En este espacio, espero compartir regularmente reflexiones sobre experiencias muy diversas que podrían ser profundizadas en los encuentros.

Richard Drew, “The Falling Man” (2001)

Desde su invención, y en cuestión de décadas, las fotografías tomaron el mundo por asalto. No obstante, la mayoría de historias publicadas presenta una sucesión cronológica de imágenes ampliamente consideradas como los logros más significativos del medio. Quién llevó a cabo esta selección, con cuáles criterios y, más importante, qué quedó por fuera. Al respecto, Batchen advierte: “Para comprender verdaderamente la fotografía y su historia, uno debe atender a lo que esa historia ha buscado reprimir” (2000 : 56).

En este sentido, una de las principales hipótesis que conduce el taller es que su propósito no puede limitarse a la acumulación y al abordaje de imágenes supuestamente reprimidas. Las historias marginales deben, en cambio, implementar estrategias más o menos radicales que desmantelen las narraciones lineales, simplistas; deben proponer nuevos modos de narrar la historia y los acontecimientos. En otras palabras, rescatar fotografías del olvido resulta insuficiente. El objetivo es el de alterar las cronologías tradicionales, de visibilizar dinámicas discriminadoras naturalizadas en los procesos de producción, circulación y recepción del fotografías.

Aaron Siskind, “Pleasures and Terrors of Levitation N°12” (1953)

El pensamiento de Walter Benjamin constituye un antecedente fundamental para hablar sobre historia, márgenes y fotografía. En “Pequeña historia de la fotografía” (1931), por ejemplo, el autor consigue expresar algunas ideas sobre estos temas a través de la estructura misma del texto, a través de saltos temporales, conceptuales, argumentales, de conexiones entre puntos distantes, a veces improbables. Es así como Benjamin cuestiona el esquema historiográfico más consensuado, aquel que establece una diáfana continuidad de acontecimientos de acuerdo con su ordenación cronológica, causal.

El método de trabajo del alemán está marcado por la estética del salto, por el uso de técnicas de archivo y coleccionismo, de ordenación de fragmentos, transposiciones, recortes, montajes. Todo lo anterior implica distintos tipos de saltos que quiebran la continuidad del relato. Benjamin ofrece, en síntesis, una clave importante para el taller, la certeza de que el investigador de los márgenes tiene un cometido crítico: el cuestionamiento de los modos en que la historia comúnmente opera. Al respecto, los saltos se presentan como una estrategia dinamizadora de las narrativas dominantes. Por mi parte, esta entrada al blog es el primer salto a un proyecto que sostendré en el tiempo.

Bas Jan Ader, “Fall II” (1970)

Escrito por: Juan Peraza Guerrero – https://jpgenrgb.wordpress.com/

Referencias:
Batchen, G. (2000). “Each Wild Idea”. Londres: The MIT Press.
Benjamin, W. (1931/2008). “Pequeña historia de la fotografía”, publicado en “Sobre fotografía”. Valencia, España: Editorial Pre-textos.

JUAN PERAZA GUERRERO

es parte del equipo docente de Turma. Su taller, Historias Marginales de la Fotografía recomenzará el próximo verano.
Para más información escribinos a educación@somosturma.com

El fotoperiodismo y la guerra de Malvinas: una batalla simbólica

Presentamos este texto de investigación, publicado en el libro Fotografía e historia en América Latina, coordinado por John Mraz y Ana María Mauad. CDF ediciones.

 

Libro completo: https://issuu.com/cmdf/docs/fotografia_historia-latam

Cento de Fotografía de Montevideo: http://cdf.montevideo.gub.uy/

“El paso que acabamos de dar se ha decidido sin tener en cuenta cálculo político alguno”
L. F. Galtieri, presidente de facto, mensaje al país, 3 de abril de 1982

 

 

La fotografía de prensa durante el conflicto de Malvinas –y el uso posterior que se les dio a estas imágenes– forma parte de las batallas simbólicas planteadas alrededor de la guerra entre Argentina y Gran Bretaña en 1982.

Lo que sucedió en Malvinas fue en múltiples aspectos una disputa mediática. El llamado teatro de operaciones en las islas quedaba muy lejos de los centros neurálgicos tanto de Buenos Aires como de Londres, por eso, para el público en general, la “guerra” sólo podía adquirir visibilidad a través de los medios de comunicación. Estos se transformaron de hecho en un espacio extra de batalla, en tanto las fotografías de prensa fueron una parte de ella.

Para leer el ensayo completo, clic aquí

Escrito por Cora Gamarnik – http://uba.academia.edu/CoraGamarnik