Anaesthesia

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO.
Reseña del libro Anaesthesia de Valentina Abenavoli
Objeto elegido: el cristal según el que se lo mire

El universo que observamos tiene precisamente las propiedades que debemos esperar si no hay, en el fondo, ningún diseño, ningún propósito, ningún mal, ningún bien, nada más que una indiferencia ciega y despiadada.

Richard Dawkins

Una serie de placas en negro con una línea de texto en la base de cada una dan comienzo a Anaesthesia.

Hojas en negro como opuesto metafórico de la hoja en blanco.

Valentina Abenavoli elige la apropiación como modo de documentar.

Selecciona y deconstruye extractos de documentales y noticieros que pueden verse en línea.

Zapping, montaje, remix, collage, otro tipo de documento.

El bombardeo de imágenes que ofrecen los medios de comunicación masivos es replicado en el libro. No hay pausa, el ritmo es vertiginoso.

La oscuridad se profundiza página a página. Anaesthesia es una crónica del horror post 11 de septiembre de 2001. Muestra el infierno como lo hace el servicio informativo, a distancia, para observar desde la comodidad del hogar, en un sillón acogedor.

Las fotografías se suceden unas detrás de otras sin pausa, sin concesiones.

Torturas

Paisajes

Armas

Cadáveres

Cuerpos mutilados

Rostros en llanto

Religiosos

Paramilitares

Suicidas

Atentados

Represión

Muros

Desiertos

Sufrimiento

Bailes

Cámaras de seguridad

Grietas

Abrazos

Campos de detención

Explosiones

El libro es de una extraña belleza. Las imágenes seleccionadas hacen referencia a la historia de la fotografía y el cine. Hojas negras, detalles dorados, textos históricos y actuales que hablan sobre el dolor, la guerra, el terror, las pasiones, el mal y el bien.

¿Logra la autora que el espectador se interese por los temas que muestra? No es su objetivo. En cambio, incomoda al lector sabiéndolo ajeno al dolor representado en el libro. Lo pone en crisis. Lo confronta con su vulnerabilidad. Lo manipula. ¿Cómo empatizar con el sufrimiento ajeno? Anaesthesia es una trampa. El foco está puesto más en la circulación de las imágenes que en los conflictos que estas retratan, más sobre la forma que sobre el contenido.

¿Qué función tienen las miles de imágenes que se producen a diario?

Anestesia contra el horror.

 

El horror es el otro.

 

 

Nunca es uno el que muere.

El libro Anaesthesia participó de la Feria de Libros de Fotos de Autor 2016 y se puede consultar en la biblioteca de TURMA

Editado por Akina Books

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

En el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Jorge Luis Borges inventa un concepto que titula Hronir. Un hnorir viene a ser un objeto que se encuentra en el ficticio mundo de Tlön y que es cualquier objeto que surge a partir del deseo. Allí cuando un objeto es buscado intensamente, siempre se lo halla, porque la voluntad modifica la realidad, o la inventa. El mero deseo produce el objeto. Todo lo que es imaginado, es posible de aparecer. 
Inspirados en este concepto, la sección Un fotolibro, un objeto propone una reseña de un fotolibro en donde se proponga la lectura del mismo acompañado de un objeto. El objeto potenciará la lectura del fotolibro y abrirá otros caminos que este alberga.

Al borde de este mapa

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO.
Reseña del libro Al borde de todo mapa de Juanan Requena
Objeto elegido: un anillo

Una alquimista me regaló un anillo que ella misma hizo, hace ya unos cinco años. Nunca había sentido tanto amor por un objeto, no durante tanto tiempo. Una relación así, de tanta confianza, me la da que cada tanto este anillo se pierde y lo vuelvo a encontrar, siempre vuelve a mí. Sigue siendo compañero pero no me pertenece. Es y elige estar conmigo.

Este libro me llevó a detenerme en ese anillo, de cinco lados, de fusión perfecta con mis manos, que siempre hacen, que se mueven. El capricho inconsciente de asociar el anillo con el libro no fue tal cosa cuando comprendí que los procesos alquímicos también eran parte de la vida del autor de esa pieza, que parece única aunque exista multiplicada.

El azar como única piel de tu balanza. Apenas legible esa frase es de las pocas letras que se encuentran en esta obra de Juanan Requena. Cuatro palabras demasiado intensas, que usadas sin precisión ni amor se tornan ordinarias, comunes.

(Cuando escribo, me nutro primero. Si se trata de la sombra, leo sobre las sombras. Antes, miro aquello de lo que voy a escribir, sobre lo que escribiré. Y en este caso es una cosa y el universo asociado; no es sólo un libro, no son sólo imágenes, no es literal, ni es nítido, ni es simple aunque este despojado de artificios. Prefiero entonces hablar en parte de la relación con aquello de lo que escribo)

Este libro me hace pensar en que el tiempo vuelve y en que no sé si quiero que vuelva un tiempo en particular. Uno queda varado en tiempos. No lo digo como afirmación, si no como pregunta y me quedo pensando en eso, en si hay acaso etapas o momentos que se nos quedan pegados, guardados en algún sitio interno y entonces pueden visitarse.  Como lugares que uno quiere que le pertenezcan o cree que podrían pertenecerle.

Uno vive donde puede amar, pienso. La imagen que más me gusta es la de una señora en pena, tomando su cara por los lados, claramente está tranquila. De pelo blanco se acaricia en esa intención de cobijo y atención, se consuela a sí misma. Tapa: la llave, la nariz, el gesto, el escote, lo femenino, lo joven recientemente envejecido. Es algo hecho hoy con métodos de hoy y todo lo demás en pasado.

La repetición, no como mantra, sino como inevitable espectro de lo circular de las relaciones, que siempre pasan por uno.

Se llama Al borde de todo mapa. Adentro dice, junto a la firma manuscrita y el número de copia (78 de 1.500) Al borde de este mapa. Parece manchado el libro. Pensé en un momento en relacionarlo con un espacio que habito en la naturaleza, pero las casas de madera están vivas y lo vivo no parece objeto, así que no fue posible.

El libro Al borde de todo mapa participó de la Feria de Libros de Fotos de Autor 2016 y se puede consultar en la biblioteca de TURMA

Ediciones Anómalas

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

En el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Jorge Luis Borges inventa un concepto que titula Hronir. Un hnorir viene a ser un objeto que se encuentra en el ficticio mundo de Tlön y que es cualquier objeto que surge a partir del deseo. Allí cuando un objeto es buscado intensamente, siempre se lo halla, porque la voluntad modifica la realidad, o la inventa. El mero deseo produce el objeto. Todo lo que es imaginado, es posible de aparecer. 
Inspirados en este concepto, la sección Un fotolibro, un objeto propone una reseña de un fotolibro en donde se proponga la lectura del mismo acompañado de un objeto. El objeto potenciará la lectura del fotolibro y abrirá otros caminos que este alberga.

Familia muy normal

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO.
Reseña del libro Sangre de Leslie Spak
Objeto elegido: una sombra

En el libro Sangre de Leslie Spak todo es posible. Lo que tímidamente nos animamos a imaginar hoy, fue fotografiado hace muchísimos años.

Una mujer luce felizmente un bigote, a su lado su novio la abraza.

Tres hombres jóvenes adulan a una pequeña niña sin disimular obscenas pretensiones.

Un padre es más inmaduro que un bebote en brazos.

Caperucita roja también puede verse como un jovencito solitario.

Los cumpleaños, las fiestas o los tés de amigas muestran el lugar absurdo que ocupan.

La trampa de lo que se considera normal queda al descubierto examinando estas páginas.

Los mandatos de familia que fueron conservados en un álbum logran torcerse detrás del magistral dominio del fotomontaje.

Hace cinco años Leslie Spak encontró un archivo de fotos de su abuela materna, lo llevó a su taller para escanear y manipuló las fotos con photoshop. Intercambió caras. La de su bisabuela por la de su abuelo. A la de su madre la colocó en cuerpos de niños, y así se dejó llevar…

Hacer prácticas con las fotos que guardaba su abuela, fue tan ocurrente como liberador y le permitió entrar en situaciones anteriores a su vida, como si hubiese participado de ellas.

Como si fuera un mago Leslie Spak crea individuos de aspecto humano uniendo partes de uno y de otro. Clona caras y multiplica rasgos, conducida por la curiosidad de modificar las conductas de origen, los convierte en otros y los enfoca en una dimensión nueva, hasta que aquellos roles originales sufren una transformación.

De Lima y de ascendencia judía, Leslie define a su familia como un matriarcado – donde su bisabuela dominó a su abuela, su abuela dominó a su madre y su madre intenta dominarla a ella – y dice: … esto ha creado un vínculo de proyecciones y expectativas muy duras de ambas partes, que ha sido motivo de dolores de cabeza, pataletas y años de terapia.

Operar con el álbum de fotografías le sirvió para suavizar estructuras tensas y conservadoras, atenuarlas y soltar presiones.

El contacto con el libro Sangre produce un fenómeno curioso: ciertas imágenes tienen el poder de producir carcajadas, mientras otras causan una impresión semejante al terror…

El libro Sangre está editado por el sello La Luminosa de la Feria de Libros de Fotos de Autor; se puede consultar en la biblioteca de TURMA y se consigue en nuestra tienda: escribinos a tienda@somosturma.com

Texto & fotos = Andrea Knight

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

En el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Jorge Luis Borges inventa un concepto que titula Hronir. Un hnorir viene a ser un objeto que se encuentra en el ficticio mundo de Tlön y que es cualquier objeto que surge a partir del deseo. Allí cuando un objeto es buscado intensamente, siempre se lo halla, porque la voluntad modifica la realidad, o la inventa. El mero deseo produce el objeto. Todo lo que es imaginado, es posible de aparecer. 
Inspirados en este concepto, la sección Un fotolibro, un objeto propone una reseña de un fotolibro en donde se proponga la lectura del mismo acompañado de un objeto. El objeto potenciará la lectura del fotolibro y abrirá otros caminos que este alberga.
Coordinación: Martín Bollati

Diciembre, o la repetición es nuestra bandera

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO.
Reseña del libro Diciembre de Sub Cooperativa de Fotógrafos
Objeto elegido: un espejo pequeño

2001 fue una odisea al espacio argentino. Un viaje a la estratosfera política donde comprobamos que no había vida inteligente, descubrimiento, este último, que nos sirvió para decir: la política, entonces, entre nosotros, los normales. Que se vayan todos no era solo echar, era hacer lugar para algo nuevo y mejor. Creímos en eso, y vimos cosas florecer.

Después, demostramos nuestra peor naturaleza: la de repetirnos. Perdimos la dirección de la nave y vinieron los marcianos amarillos y nos metieron el virus del cambio. Y aquí nos encontramos, una vez más.

Pero toda repetición, como toda ley, tiene una trampa: en esta gran repetición podemos imitar una vez mas la furiosa batalla que el pueblo argentino mejor sabe dar: la de la memoria.

Diciembre viene exactamente a traernos eso. Memorias de un pasado, que sabe a presente y que nos ayudan a pensar y esperar un futuro mejor.

 

El libro, primer título publicado por la flagrante Sub Editora, es un combinado narrativo de imágenes que ya todos vimos, porque a esta altura muchas ya son clásicos; pero que en este nuevo paquete vienen a contarnos, juntas, una historia clara y, me repito (lo siento, soy argentino), necesaria.

La portada del libro nos mete de un solo golpe en ese país de humo que supimos ser en las fatídicas jornadas de diciembre de 2001, donde nos derrumbaron. Nos sitúa y sitúa al autor en una postura clara de tener que “atravesar” la humareda, y sus olores, y sus texturas, para acceder a algo tan lejos de la verdad, pero tan cerca de nosotros, como es el pasado. En general las imágenes seleccionadas en el libro tienen ese compromiso textural que nos traslada, muy eficientemente, a ese momento, en esa calle, con las gomas prendidas, y las piedras volando y la cosa reventando.

No hablaré en este texto sobre las imágenes en sí mismas, ni de la lectura que yo he hecho, porque creo que esa experiencia, en este libro particular, le pertenece a cada lector. Sí afirmaré que el libro es un acto de coherencia sólida que va a contracorriente de los tiempos que nos rodean. Un material editado en cooperativismo: recordemos que Sub no firma como autor sino com lo que son, un grupo, luego financiado cooperativamente (a través del crowfounding) y por último impreso en Chilavert, imprenta cooperativa recuperada. Agrego, también, que con espíritu convocante, en el centro del libro nos encontramos con todas las imágenes que quedaron fuera de la edición final, impresas en película gráfica y en negativo, dispuestas para que cualquiera que acceda al libro pueda copiarlas con la calidad que merecen. Porque la fotografía, no olvidemos, es un juego de espejos, que, como la memoria, nos obliga a hacer el ejercicio de mirarnos, para repetirnos y recordar.

El libro Diciembre participó de la Feria de Libros de Fotos de Autor 2016 y se puede consultar en la biblioteca de TURMA

Texto= Martín Bollati

Fotografías= Sub Cooperativa

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

En el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Jorge Luis Borges inventa un concepto que titula Hronir. Un hnorir viene a ser un objeto que se encuentra en el ficticio mundo de Tlön y que es cualquier objeto que surge a partir del deseo. Allí cuando un objeto es buscado intensamente, siempre se lo halla, porque la voluntad modifica la realidad, o la inventa. El mero deseo produce el objeto. Todo lo que es imaginado, es posible de aparecer. 
Inspirados en este concepto, la sección Un fotolibro, un objeto propone una reseña de un fotolibro en donde se proponga la lectura del mismo acompañado de un objeto. El objeto potenciará la lectura del fotolibro y abrirá otros caminos que este alberga.

Ex Corde

PROGRAMA TURMA

Reseña del fotolibro Ex Corde de Rodrigo Ramos por Santiago Etchegaray

El trabajo empieza, según Ramos, con una exploración del cuerpo del hombre y de la masculinidad. Esta indagación de la corporalidad la realiza en una instancia límite, en un punto frágil, la masculinidad en el sufrimiento, en la exposición, en la intimidad. El deporte es una excusa, es el medio a través del cual lo sustancial se manifiesta; no es en la acción del boxeador, el entrenamiento o los golpes donde está el ojo de Ramos, sino en lo que queda después, la experiencia de la derrota.

Las fotografías dan cuenta de una idea: el sufrimiento. Éste es el concepto central del trabajo. La búsqueda es generar una representación del sufrimiento del hombre, simbolizada en estos luchadores, sus gestos, sus heridas y la relación con sus entrenadores.

El fotógrafo, atraído por los deportes de contacto, empieza una investigación hacia una representación de la masculinidad vulnerable. Para Ramos, esta fragilidad se manifiesta en varios aspectos: el dolor, el miedo, la derrota…

Esta idea de vulnerabilidad entre hombres -con los cuerpos desnudos- abre la puerta al homoerotismo que se lee en las imágenes. Lo interesante es que el propio Ramos nos cuenta que esta no fue una idea premeditada, no fue un resultado o significado provocado intencionalmente. Y sin embargo, es una marca, un sello de su obra.

Lo erótico aparece en la desnudez de los torsos, de cuerpos esbeltos, en las poses de calma y reposo… El cuerpo tiene un papel protagónico. Se muestra en una doble cercanía: de la cámara al sujeto fotografiado, por un lado, y de intimidad en la situación con otro.

Los luchadores son retratados en momentos de intimidad, llorando, abatidos por la derrota, bajo el consuelo de sus entrenadores. En los momentos de debilidad y sufrimiento, la entrega de consuelo, aliento y protección por parte de los entrenadores supone una carga afectiva, que sumada a los factores primeramente mencionados, pareciera ser lo que genera lamconnotación del homoerotismo en el trabajo de Ramos.

El fotógrafo comenta que en el desarrollo de este trabajo encontró una conexión entre sus fotografías y las pinturas barrocas de los mártires, especialmente de San Sebastián. Este nexo llevó a Ramos a establecer un diálogo con algunas pinturas de este período. Uno de los aspectos que más llamó la atención del fotógrafo fue el paralelismo entre la relación de los entrenadores y los luchadores con San Sebastián e Irene. Justamente es en el remplazo de una figura femenina por una masculina donde el gesto de protección y cuidado se vuelve erótico. Esto se debe a que dentro del mito de la femineidad y de la masculinidad, la protección y el cuidado están asociados a lo femenino, en la figura mítica de una madre protectora.

 

En el trabajo de Ramos hay una representación disruptiva de la masculinidad, el autor logra captar el sufrimiento del hombre generando una distancia de la representación habitual y mítica del luchador.

 

El trabajo presenta una mirada muy particular del boxeo que nos permite reflexionar sobre ideas que traspasan el deporte y se colocan en un campo más amplio. De representaciones culturales alrededor de géneros, que fueron normalizadas y hoy empiezan a cuestionarse, a derrumbarse.

Texto&Fotos= Santiago Etchegaray

Revisión= Juan Peraza Guerrero, Guadalupe Arriegue

Este texto fue producido en el marco del PROGRAMA TURMA, para el Desarrollo de Proyectos Fotográficos que dura dos años y es coordinado por Julieta Escardó de la mano de un grupo de artistas visuales, músicos y escritores, que realizan tutorías y workshops especializados.

Zoobiografía

PROGRAMA TURMA

Reseña del fotolibro Zoobiografía de Leticia Bernaus por Celeste Alonso

Adentro de mi cuerpo sucede una transformación. Como si de repente me hubiera crecido pasto y una comunidad de hormigas revisara mis órganos buscando llevarse lo que les conviene para pasar el invierno. Estoy metamorfoseándome a mi yo adulto…

Así comienza el libro Zoobiografía de Leticia Bernaus. Se trata de un libro de fotos acompañadas por un relato sumamente íntimo y personal, en el que las imágenes no intentan ilustrar el texto ni éste explicar las imágenes, sino que son dos lenguajes que se desarrollan a través del libro en armoniosa convivencia, hablando de un mismo tema pero cada uno con sus particularidades.

Leticia nos abre parte de su mundo interior, una especie de diario íntimo en el que se percibe su exploración como mujer, su entorno y sus orígenes.

Las 14 fotos que conforman el libro son un recorrido de naturalezas muertas, autorretratos, retratos de amigas y familiares con las que por alguna razón se sentía identificada. Hay objetos, animales y flores ligados a su infancia cordobesa, a las costumbres y cotidianidad familiar.

Cuando Leticia encara un proyecto hay mucha investigación, colecciona imágenes y objetos que le han llamado la atención, que en algún momento podrían ser útiles o no. Hace fotos o toma fotos de otros, escribe, va armando sus mundos y convive con ellos. Le gusta traer cosas de otros lados y llevarlas dentro de la foto, incluso romper, pegar, mezclar.

Cuando tiene un tema en su cabeza casi se obsesiona, y suele soñar con aquellas cosas que debería hacer y, al despertarse y recordar el sueño, intentar llevar a cabo lo que soñó aunque no tenga nada que ver. Es un paso intermedio que muchas veces le permite llegar a otra cosa.

Éste es su primer trabajo como fotógrafa, a través del cual se presenta y se identifica desde la fotografía y desde el arte como persona, fue “un sentar las bases” para luego poder desarrollar cualquier otro proyecto; una manera de decir “ésta soy yo”, “ésta es mi voz” desde un lugar de honestidad brutal.

Texto&Fotos= Celeste Alonso

Revisión= Juan Peraza Guerrero

Este texto fue producido en el marco del PROGRAMA TURMA, para el Desarrollo de Proyectos Fotográficos que dura dos años y es coordinado por Julieta Escardó de la mano de un grupo de artistas visuales, músicos y escritores, que realizan tutorías y workshops especializados.