UN TIEMPO DE GRACIA

Reseña de la publicación BARDO de Lucila Heinberg para el club de lectores de la biblioteca de TURMA por Florencia Cosin

Es domingo a la tarde, y en el fondo de una casona vieja en Buenos Aires nos reunimos a celebrar la salida de imprenta de Bardo, el último libro de fotografías de Lucila Heinberg.

Todo esta listo pero aún no comienza. En el fondo de la casa, que devino en espacio cultural, se dispusieron mesas y sillas bajo los árboles. Algunas fotos del libro están pegadas en las paredes. Forman pares aleatorios, son pruebas de imprenta, descartes de pliegos que no respetan el orden en que las imágenes se ven en el libro, pero mantienen el tono y la música que propone.

El patio se va llenando lentamente. Llegan colegas, amigos y algunos niños. Crece un bullicio. Un momento después la autora toma la palabra y cuenta.

Es un libro de fotos de un viaje. No importa muy bien cuál es el destino, es un libro que tiene una sola certeza, la certeza de que lo bello es también lo triste. 

 

Es un libro que pregunta, pero que no sabe cómo decir.

 

Toca ese momento entre la vida y la muerte, que el budismo resume con el término bardo.

Es un libro que honra la vida, su azar y su tragedia:

Un niño jugando en la vereda  y una cabra muerta.

Un muchacho joven con una ametralladora entre las manos que sin embargo sonríe.

Y el mar,

que todo lo limpia,

que todo lo lleva.

Alguien mira por la ventana de un tren

mientras una chica sale del agua,

y otros van hacia ella.

Una pareja de novios parados en la calle, de espaldas a la cámara. Están listos para casarse. Tienen toda una vida por delante. El vestido blanco de la novia deja su espalda al descubierto. La espalda representa el tiempo pasado para el budismo, las heridas no resueltas.

y la espuma del mar en las orillas,

Un niño se ha acostado a dormir. Se cubre con una manta blanca. Antes de que llegue el sueño  o cuando el niño despierta, la cámara los descubre con los ojos abiertos.

Fotografías tomadas con película, algunas veces vencida, traen postales de un tiempo fuera del tiempo.

Dos hombres que caminan de espaldas a la cámara. Vestidos de negro, con trajes casi idénticos entre sí. ¿Hacia qué sabidurías van? Solo dios lo sabe. Caminan con las cabezas bajas, mirando el suelo de la ciudad que habitan. Safed  – la ciudad hebrea en la que se estudia la cábala – .  Ha comenzado shabat. El día de descanso.

Los haluros de plata de la película vencida forman una capa de manchas amarillas sobre Safed, pero el paisaje podría confundirse con una pintura oriental. Un ascetismo gobierna la imagen, los hombres se ven pequeños y nadie los rodea. La economía del paisaje hace el silencio.

 

La foto de los estudiosos de la cábala es lo bello. Y esta justo en el centro del libro: su corazón.

 

Hay algunas imágenes a las que la autora define como autorretratos: un perro, una cabra, un cerdo y la cabeza de una cabra muerta. “Soy lo otro, me siento lo que veo” dice Lucila.

 

En todos los autorretratos se cuenta lo animal, lo salvaje, lo que no se conoce. Estas imágenes desde la ironía se mueven hacia la risa.

 

En el único poema del libro la autora escribe:

 

“Un amigo me regaló un tiempo de gracia,

no sé cómo lo usé,

intenté ser fiel a mí

ni idea qué es.

Mi mirada cambió

Fui feliz y me sentí culpable”

 

Este conjunto de fotografías reunidas como si formaran juntas un ramo de flores, ¿qué quieren decir?

 

Es un libro de un viaje. Y de una casa. Y de muchas casas.

 

Insisten los retratos de personas de espaldas, pero también insisten retratos frontales que sostiene la mirada. Paisajes donde la naturaleza se impone. Fotografías de iglesias, edificios y casas pequeñas. Antenas parabólicas vistas desde lejos y también desde muy cerca.

Las dobles páginas proponen encuentros de diferentes universos. Algunas veces parecen ser opuestos entre sí. Como dice Georges Bataille “… la existencia de un punto en el que lo divino y lo horrible, lo poético y lo repugnante, lo erótico y lo fúnebre, coinciden”. La certeza de que lo bello es también lo triste.

Es un libro que va hacia arriba pero es abajo, es bello y es macabro, es la pregunta sin respuesta. Es. Ese momento entre la vida y la muerte.

 

Dice la autora “este libro es una ofrenda para los que están y para los que no están”. Y se acerca con delicadeza a la ausencia,

y la presencia arrolladora del mar.

 

 

Fotografías que hablan en un lenguaje inteligible pero audible, como una música que suena a lo lejos y la fuerza de una ola que rompe en lo alto y cierra el relato.

Estamos de vuelta en el fondo de una casona en Buenos Aires.

Las fotografías de Bardo se proyectan sobre una de las paredes del patio, mientras la voz de la autora se esparce sobre ellas como una luz nueva,

sin embargo ha ido oscureciendo.

Se hace un silencio,

es de tarde y es domingo,

y en unos instantes llegará la noche,

entre tanto los pájaros pían

entre las ramas de los arboles de la casa que nos cobija

y no dejan de piar.

Es de tarde

y vendrá la noche

y habrá ahora

un libro en nuestras manos.

reseña: Florencia Cosin – ❤ @florcosin – ✎ florenciacosin@gmail.com

Este libro es forma parte de nuestro catalogo, se puede visitar en nuestro  catálogo virtual  o buscador por palabras  y participar del club de suscriptores para compartir libros & investigaciones.

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Gustavo para colorear

Reseña de la publicación Gustavo para colorear de Johanna Rambla

para el club de lectores por Camila Salvaré

Gustavo para colorear es un trabajo fotográfico que parte de un álbum de fotos familiar. Del deseo de atravesar la memoria, los vínculos y el afecto fantástico.

 

Se trata de un fanzine realizado por Johanna Rambla, y está centrado en un personaje enigmático: Gustavo, el hermano de su abuelo Carlos, al que nunca llegó a conocer.

 

La historia comienza con una foto colgada en el living de una casa en la calle Federico Lacroze en la Ciudad de Buenos Aires a fines de los ochentas y una nena que se fascina por el particular retrato de un hombre apoyado contra una pared de madera con el torso desnudo y una toalla en el cuello.

¿Quién es este hombre de mirada seductora  y sonrisa sugerente?

Gustavo, el de la foto, fue el tío abuelo de Johanna, murió en el año 1983 a los 48 años de edad por una enfermedad desconocida y temerosa en ese entonces, que llamaban peste rosa o AIDS, sin tratamiento ni cura.

 

Si bien nunca se conocieron personalmente, porque ella nació años después de su muerte, la autora comienza a investigar dentro de su familia para conocer más acerca de este objeto de deseo.

A través de los años, va acumulando las fotos que su abuela le regala del archivo familiar cada vez que iba a su casa. Y entre todas esas veces, un día le da un álbum completo con fotos de Gustavo.

No era un álbum de familia, eran fotos personales de Gustavo. retratos, fotos de viajes y de amigos, pero sobre todo retratos de él, siempre mirando a cámara magnético, inquietante.

Ella sabía que Gustavo había sido gay, que había viajado mucho y vivido en varios países y que trabajaba de intérprete para Naciones Unidas.

Quería hacer algo con este material que llegó a sus manos,  pero no sabía cómo abordarlo. Decidió acercarse intuitivamente al álbum y seleccionar una primer imagen, la única en la que no está Gustavo:

Los de adelante son mi abuelo y mi abuela, mi abuela embarazada de mi mamá, a punto de parir y atrás están mi abuela Clarita, o sea la mama de Gustavo, el hermano de mi abuela que es el que es desaparecido y era fotógrafo.  En esta foto estaban ahí sentados esperando el llamado de Gustavo, se sacaron una foto, se la mandaron por correo y Gustavo la intervino con acrílico. En la foto original se ven las huellas digitales de Gustavo, la pintó y la agarró fresca y quedaron las huellas de Gustavo en la pintura.”

 

Esta imagen fue un disparador de algo, un punto de inicio en el intento por comunicarse de alguna manera con él, hacerle preguntas, contarle cosas, e intervenir con pintura los retratos como hacía Gustavo, operación que finalmente le da estructura al libro.

El fotolibro aborda a este personaje entrañable de la familia a través de la fotografía que es el medio que la autora conoce y maneja, pero no hay una intención biográfica hacia Gustavo en la publicación.

 

Es una especie de bitácora, donde la artista habla y se comunica con él de manera creativa, apropiándose de esas imágenes, proceso que generó en ella un universo nuevo, lleno de disfrute y exploración donde el pasado tiene otras posibilidades en el presente y en el futuro.

 

“Creé mis propias fotos de Gustavo porque yo no le pude sacar fotos nunca– nos cuenta Johanna.

Johanna interviene la imagen e interviene la historia familiar y la memoria, rompiendo la cronología del tiempo en clave epistolar.

La operación técnica para la realización de la pieza, fue escanear las fotos del archivo de su abuela, imprimir, intervenir las copias, volver a escanear e imprimir el fanzine en risografia.

“Lo de colorear tiene que ver con que a mi me gusta crear cosas interactivas, quería hacer algo que fuera solo mío, algo interactivo con los demás. Yo coloreé mis fotos de Gustavo y ahora quisiera que los demás interactúen con él, que se extienda…” 

 

reseña: Camila Salvaré – ❤ @carmelasalvare – ✎ camilasalvare@gmail.com

Este fotolibro se puede visitar en la biblioteca de TURMA: hay que agendarse en biblioteca@somosturma.com

 

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CON EL APOYO DE

Un diciembre nuevo

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

Reseña del libro 88 pedazos de Federico Paladino, co-publicado por La Balsa editora y F.E.A. (Frente Editorial Abierto)
Acompañado de: una flor de yuyo

If you hold the stone
hold it in your hand
if you feel the weight
you’ll never be late
to undestand
 
 
Si sostenés la piedra
sostenela en tu mano
si sentís el peso
nunca vas a estar tarde
para entender
 
Caetano Veloso

 

 

Una serie de manos sostienen piedras a tamaño real, impresas en blanco negro.

Las piedras en la sucesión de páginas empiezan a convertirse en otras cosas, amorfas, miles de signos. Mientras la mano, incólumne, sostiene.

Esa mano significa poder: el puño hacia arriba. Sostiene piedras. Miles de acepciones.

 

Hay que sostener, nos dice el libro de 88 pedazos.

 

Un pedazo de piedra, es un pedazo de civilización, un pedazo de pared, un pedazo de ciudad, es materia, un fósil,  el tiempo.

 

Sostener el libro y viajar por sus páginas, es la repetición y la particularidad en el un-todo-igual. Invita a empezar a prestar atención en esa(s) piedra(s); la universidalidad y la particularidad.

 

El libro no cuenta directamente la procedencia, la historia del recolector de esas piedras; su referencia aparece soslayadamente en una serie de datos abajo a la izquierda de cada doble página. El código para descrifrar, los metadatos de la imagen. Como una ficha técnica, como un código de normalización y catalogación. La ubicación espaciotemporal aparece como un subtexto ahí presente,  sutil, que indexa.  A quien lee la imagen y quiere acceder al dónde, cómo y cuando, le queda investigar… como cuando se busca la forma de acceder a algo oculto de un videojuego en revistas especializadas, el boca en boca o en internet.

 

Pongamos la solución a mano. El recolector de fotos tiene coordenada específica: las piedras fueron foteadas el día de la aprobación de la reforma laboral en diciembre 2017, una ley de retroceso en las leyes de lxs trabajadorxs del país. En la web del fotógrafo-recolector-editor explica:

El 18 de diciembre de 2017 se efectuó una sesión del Congreso Nacional para aprobar una ley que entre otra medidas, reducía significativamente el ingreso jubilatorio. Durante 4 o cinco horas muchos manifestantes y organizaciones tuvieron un enfrentamiento a pedradas con la policia que rodeaba el Congreso e intentaba expulsar a las personas de la plaza central. Hice un registro de algunas de las miles de piedras que volaron esa tarde y que fueron retiradas horas después durante la madrugada.
El libro contiene 88 imágenes de registro de los restos.

El libro nos habla de la memoria, de la manifestación colectiva, del tiempo y lo que permanece. Los pedazos son los de la historia, son un recuerdo, una revisitación. Son el repertorio de nuestra memoria, transmisión de sentido. Sostener el peso de las 88 piedras – dos veces infinito-, guardar, recopilar esas imágenes. Editarlas, imprimirlas y publicarlas. Volverlas a ver. El libro dispara la idea de sacar cada página de la encuadernación para montar todas las piedras en el espacio otra vez, de la mano del recolector-editor de imágenes, que nos trae los restos de otro diciembre de nuevo ahora.

88 pedazos

Federico Paladino

La Balsa ©
F.E.A.
180 páginas
16x22cm digital printing
150 copias

Podes acceder a la descarga gratuita del libro en su edición de lectura y reimpresión en www.frenteeditorialabierto.com.ar

Texto & fotos = Guadalupe Arriegue
web / ig

Este fotolibro se puede visitar en la biblioteca de TURMA: hay que agendarse en biblioteca@somosturma.com.

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

En el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Jorge Luis Borges inventa un concepto que titula Hronir. Un hnorir viene a ser un objeto que se encuentra en el ficticio mundo de Tlön y que es cualquier objeto que surge a partir del deseo. Allí cuando un objeto es buscado intensamente, siempre se lo halla, porque la voluntad modifica la realidad, o la inventa. El mero deseo produce el objeto. Todo lo que es imaginado, es posible de aparecer.
Inspirados en este concepto, la sección Un fotolibro, un objeto propone una reseña de un fotolibro en donde se proponga la lectura del mismo acompañado de un objeto. El objeto potenciará la lectura del fotolibro y abrirá otros caminos que este alberga.

FELIFA – Intervenciones callejeras

INTERVENCIONES CALLEJERAS PARA FELIFA del colectivo PASEO y Yeguas

 

 

Este año FELIFA se convierte en un festival de libros, música, feria de editoriales, autopublicaciones, exposiciones, talleres, charlas, encuentros, presentaciones alrededor de la fotografía y las artes visuales. Con eje en los fotolibros, los contenidos del festival abarcan nuevas disciplinas que aúnan texto e imagen: diseño gráfico, fanzines, colectivos produciendo en vivo con una fotocopiadora, proyecciones, música en vivo, intervenciones callejeras, etc.

#FELIFA es un festival de libros de fotos, fotos y afinidades
www.felifa.com.ar / Feria de Libros de Fotos de Autor – Felifa → del 1 al 4.11 en ArtexArte, Buenos Aires

… lleno de cosas hermosas

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

Reseña del libro El mundo es un lugar horrible lleno de cosas hermosas de Florencia Reta, publicado por La Luminosa editorial.
Acompañado de: las manos familiares

Treparse a los árboles en los confines de un jardín con aspecto a selva, mirar de otra forma el mundo.

Elaborar un territorio personal donde no se le teme a nada ni a nadie,

con la tenacidad interior y el compromiso de ir por el camino elegido.

 

Reptar la noche, volar el día, desplomarse panza abajo entre los eucaliptos amados. Reconstruirse.

Caminar con la brisa justa y la luz que avanza sobre el río. Creer.

 

Hay tantas vidas lejos de la humana,  envuelta en la naturaleza.

 

Veo en El mundo es un lugar horrible lleno de cosas hermosas un libro sobre la Amistad y la lucha a la par con los animales para defendernos, juntxs, de la civilización que hemos levantado. O también el libro de una niña que vaga entre pastizales y espera por horas que el movimiento de otro ser vivo le dé una señal de hermandad…

El libro de una joven que sobrevive a lo lejos, con nostalgia, un mundo que parece perdido. O el libro de una mujer que recupera en imágenes su historia y da nuevos frutos.

Paisajes a doble página de rabiante foco y saturación despliegan un universo que nos ubica.
Un libro de colores que abrazamos.

Texto & fotos = Andrea Knight
mail / ig

 

Este fotolibro se puede visitar en la biblioteca de TURMA: hay que agendarse en biblioteca@somosturma.com.

También se encuentra a la venta en la tienda online. Consultas en tienda@somosturma.com

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

En el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Jorge Luis Borges inventa un concepto que titula Hronir. Un hnorir viene a ser un objeto que se encuentra en el ficticio mundo de Tlön y que es cualquier objeto que surge a partir del deseo. Allí cuando un objeto es buscado intensamente, siempre se lo halla, porque la voluntad modifica la realidad, o la inventa. El mero deseo produce el objeto. Todo lo que es imaginado, es posible de aparecer.
Inspirados en este concepto, la sección Un fotolibro, un objeto propone una reseña de un fotolibro en donde se proponga la lectura del mismo acompañado de un objeto. El objeto potenciará la lectura del fotolibro y abrirá otros caminos que este alberga.