… lleno de cosas hermosas

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

Reseña del libro El mundo es un lugar horrible lleno de cosas hermosas de Florencia Reta, publicado por La Luminosa editorial.
Acompañado de: las manos familiares

Treparse a los árboles en los confines de un jardín con aspecto a selva, mirar de otra forma el mundo.

Elaborar un territorio personal donde no se le teme a nada ni a nadie,

con la tenacidad interior y el compromiso de ir por el camino elegido.

 

Reptar la noche, volar el día, desplomarse panza abajo entre los eucaliptos amados. Reconstruirse.

Caminar con la brisa justa y la luz que avanza sobre el río. Creer.

 

Hay tantas vidas lejos de la humana,  envuelta en la naturaleza.

 

Veo en El mundo es un lugar horrible lleno de cosas hermosas un libro sobre la Amistad y la lucha a la par con los animales para defendernos, juntxs, de la civilización que hemos levantado. O también el libro de una niña que vaga entre pastizales y espera por horas que el movimiento de otro ser vivo le dé una señal de hermandad…

El libro de una joven que sobrevive a lo lejos, con nostalgia, un mundo que parece perdido. O el libro de una mujer que recupera en imágenes su historia y da nuevos frutos.

Paisajes a doble página de rabiante foco y saturación despliegan un universo que nos ubica.
Un libro de colores que abrazamos.

Texto & fotos = Andrea Knight
mail / ig

 

Este fotolibro se puede visitar en la biblioteca de TURMA: hay que agendarse en biblioteca@somosturma.com.

También se encuentra a la venta en la tienda online. Consultas en tienda@somosturma.com

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

En el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Jorge Luis Borges inventa un concepto que titula Hronir. Un hnorir viene a ser un objeto que se encuentra en el ficticio mundo de Tlön y que es cualquier objeto que surge a partir del deseo. Allí cuando un objeto es buscado intensamente, siempre se lo halla, porque la voluntad modifica la realidad, o la inventa. El mero deseo produce el objeto. Todo lo que es imaginado, es posible de aparecer.
Inspirados en este concepto, la sección Un fotolibro, un objeto propone una reseña de un fotolibro en donde se proponga la lectura del mismo acompañado de un objeto. El objeto potenciará la lectura del fotolibro y abrirá otros caminos que este alberga.

Todas, la misma

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO.
Reseña del libro A-mor de Cristóbal Olivares
Objeto elegido: el bosque

Un vestido desamparado cuelga de una percha. Un auto de policía irrumpe en la escena del crimen. Hay una víctima, hay un culpable. Se buscan causas, se rastrea la zona.
Era una mujer, cualquier mujer, que manejaba su vida. Como siempre, perduran las fotos…
Los paisajes que miraste cualquiera de tus días, el camino de vuelta a tu casa y tus hijos. Valores en los que creías.
El escenario está vallado, la sangre seca. La naturaleza absorbe las huellas, se forman piedras, crecen las flores.
En una investigación vale todo. Un conjunto de casas tiesas, una chimenea apuntando a un cielo discrepante.
Se amaron, se odiaron, ¿quién sabe?
Disparos, sogas, promesas… un final abrupto. Objetos que creíste tuyos, palabras que llegaste a escribir.
Un incendio, palos, puñales.
No tiene ninguna importancia el orden de las historias porque todas son la misma.
Una mesa santuario con pequeños recuerdos tuyos y velas como vírgenes protegen tu alma.
La vista cenital de cuando te arrojaron, un reloj fijo y tu foto. El arma, el zanjón y tu imagen. Un cuarto de hotel y la última luz que viste.
¿A dónde va tu cuerpo quemado como tu casa? Indicios que no revirtieron, o nadie hizo a tiempo. Sobras de un amor negro.

El libro A-mor de Cristóbal Olivares imprime en su tapa negra una lista interminable de nombres, víctimas de femicidios: Karen, Paula, Olga, Laura, Gregoria, Grace, Elizabeth, Vanessa, Ana, Mirella…

Y un logo que une al amor con la muerte: “A-MOR”, encerrado en un cuadrado de delgadas líneas también negras.

Siete testimonios: el de Nataly, una activista contra la violencia, el de Alberto, el padre de una víctima, el de Lidia, la hermana de un doble femicida, el de Mabel, una fotógrafa forense, el de Hernán, un carabinero, y el de Elena y Mónica, madres de víctimas, funcionan como separadores de una narración que se cuenta entre un montón de fotos, que sin ningún orden particular, ofrecen la posibilidad al lector de tomar cualquiera de todos los relatos revelados. Otras, imágenes de televisión, fotos de prensa y escaneos de evidencias, concretan aún más los hechos. Más documentos, un acta de levantamiento de fallecidos –pegada a mano sobre una página impresa del libro–, una hoja de papel cuadriculado que de puño y letra pide ayuda, las reproducciones de recortes de diario despojadas de sus fotos originales… todas las imágenes explican nuevamente el hecho: saber con certeza que esto ha sido. Una tarjeta de Feliz día mamá en letra de niño, las páginas de una agenda que describe una discusión, las hojas de un diario íntimo que narra una relación amorosa… se manifiestan hoy como indicios de esas vidas terminadas.

El nacimiento y la muerte del amor. Cualquier historia puede ser la propia.

CRISTOBAL OLIVARES    CHILE    OCTUBRE 2015    BUEN LUGAR EDICIONES

 

 

Se puede consultar en la biblioteca de TURMA

Fotografías y texto de Andrea Knight

Andrea Knight es fotógrafa, editora y actualmente realiza la Tutoría de Obra Narrativa en proceso en la Casa de Letras. Además, es productora de la Feria de Libros de Fotos de Autor 

Coser un agujero, reseña del fotolibro de Luján Agusti por Andrea Knight

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

En el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Jorge Luis Borges inventa un concepto que titula Hronir. Un hronir, para Borges, son unos objetos, pertenecientes al planeta de Tlön. En este lugar, cuando un objeto es buscado intensamente, se lo halla. Porque en Tlön la Voluntad modifica la Realidad. Entonces, un hronir, es un objeto que surge a partir del deseo, o de la imaginación.

 

Inspirados en este concepto, la sección Un fotolibro, un objeto propone una reseña de un fotolibro en donde se proponga la lectura del mismo acompañado de un objeto. El objeto potenciará la lectura del fotolibro y abrirá otros caminos que este alberga. Coordina: Martín Bollati.

Coser un agujero

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO.
Reseña del libro Un montón de ropa de Luján Agusti
Objeto elegido: un costurero

Curiosear la biblioteca de Turma es siempre una experiencia muy placentera. Un libro de tapa blanda, finito y marrón, me alcanzó su historia.

 

La pequeña gran anécdota de la adolescencia de Luján Agusti sirve para ahondar en aquel mundo material que rodea permanentemente y que, en muchos casos, sólo el tiempo devela su inconsistencia.

Para desarticular lo que se considera injusto es necesario encontrar un mecanismo que desbarate lo prohibido, porque lo inaccesible sin razón no resulta suficiente.

 

Se plantea el juego de tomar a escondidas y disfrutar de lo vedado o de lo que no tiene explicación lógica. Finalmente, como en la mayoría de los casos, la materia sobrevive al cuerpo, y despojada de dueño produce la historia.

¿Qué decisiones tomaste para realizar el libro?

Como todo el proyecto gira en torno al vínculo con mi madre a través de la ropa, me interesaba que eso se viera reflejado en el libro. Es decir, que los diferentes elementos que forman parte de él hicieran referencia a eso. Me interesaba trabajar también la idea del tacto, que por un lado está muy presente en las texturas de la ropa, y por otro, es una de las cosas que más se siente a la hora de perder a alguien.

 

 ¿Qué papeles utilizaste y en qué consistió la búsqueda en el archivo familiar?

Siguiendo esto, busqué que los materiales tuvieran cierta textura: el papel vegetal que además de tener una textura particular al tacto, también hace que una imagen se conforme de varias capas, como la ropa, como la fotografía y como la vida misma. El otro papel donde van los textos y las fotos de archivo, es un papel reciclado de cierta rugosidad que también da una sensación especial al tocarlo. Con respecto a la tapa y el cosido, busqué sí que estuvieran ligados a lo textil. El papel entelado de la tapa, y por otro la costura, que es típica del cosido de indumentaria. 

Quise que los textos vayan en esas medias paginas para que se sintieran como pequeños comentarios que ayudan a entender el libro.

Y por último el quemado uno por uno, un gesto artesanal, que es una referencia directa a la anécdota que cuento.

¿Cuándo surge la aparición de la idea?

Comencé el proyecto en los talleres de álbum familiar de Romina Resuche en 2013. Quería trabajar el recuerdo de mi mamá a través del archivo de mi familia, noventoso y abundante, y fui un poco buscando lo particular de mi historia dentro de algo tan universal como es el archivo. Tanto los álbumes de fotos como la gran cantidad de ropa, son dos cosas que mi mamá  tenía en cantidades, que cuidaba mucho y que finalmente cuando falleció siguieron ahí, impolutas. Y ambas son cosas que heredé. 

Mi mamá era una mujer hermosa y cuidaba mucho de su apariencia, tenía mucha, mucha ropa. Como cuento en el libro, me la pasaba sacándole las cosas, de pequeña para jugar, y ya de más grande para salir. Así fue como le arruiné varias cosas, entre ellas la camiseta que cuento en la historia. Tratando de ver como podía unir ambas cosas, empecé a ver en las fotografías, ropa de ella que aún conservo. Entonces decidí trabajar el proyecto por ese lado: realizar fotografías donde yo estuviera usando estas prendas que aparecen en las imágenes, prendas que sobrevivieron a su dueña. En esa búsqueda apareció la camiseta que, a mi entender, resume de manera ideal lo que quiero contar: este vínculo con ella – a veces conflictivo –  a través de la ropa. La camiseta que una vez tuve que esconder, y que re apareció años después para hacerme entender muchas cosas. Creo que lo que más me ha quedado de este proyecto, es el proceso catártico, un suspiro que me liberó, una historia pequeña sin pocas ambiciones que me ha ayudado a sanar muchas cosas. 

 

¿Cuánto tiempo te llevó madurarla y concretarla?

 La idea del libro comenzó en 2015 mientras estaba viviendo en México, donde vivo actualmente. Estaba trabajando en un proyecto, y me tomé la idea de hacer el libro como un juego, un descanso del otro trabajo. Todo fluyó tan bien que decidí publicarlo este año, en el que se cumplen 10 años de su fallecimiento, y también es el año en que yo me convertí en madre. 

Las repercusiones han sido muy buenas. Se me ha acercado gente que se sintió identificada con la historia y que también se vio tocada por la sensibilidad del proyecto.

El libro vuelve al estante de la biblioteca y a pesar de las respuestas exactas de Luján, genera cada vez más preguntas. Induce a pensar en lo que dejamos, como si se tratase de un montón de ropa.

 

 

Un montón de ropa fue presentado por Luján Agusti en Turma durante el mes de julio. Actualmente se puede conseguir en la Tienda de TURMA (ARS 350) y además participa del Premio Internacional FELIFA – FoLa.

Escrito por Andrea Knight

Andrea Knight es fotógrafa, editora y actualmente realiza la Tutoría de Obra Narrativa en proceso en la Casa de Letras. Además, es productora de la Feria de Libros de Fotos de Autor 

Fotografías Guadalupe Arriegue

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

En el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Jorge Luis Borges inventa un concepto que titula Hronir. Un hronir, para Borges, son unos objetos, pertenecientes al planeta de Tlön. En este lugar, cuando un objeto es buscado intensamente, se lo halla. Porque en Tlön la Voluntad modifica la Realidad. Entonces, un hronir, es un objeto que surge a partir del deseo, o de la imaginación.

 

Inspirados en este concepto, la sección Un fotolibro, un objeto propone una reseña de un fotolibro en donde se proponga la lectura del mismo acompañado de un objeto. El objeto potenciará la lectura del fotolibro y abrirá otros caminos que este alberga.