Fotografía & Feminismo 6

Sexta entrega de la serie MUJERES QUE SE MIRAN – AUTORRETRATOS & DECLARACIONES, que comprende un recorrido visual y textual por imágenes autorreflexivas, realizadas por mujeres.

Zaida González Ríos: De guarda

La fotógrafa -y medica veterinaria- chilena Zaida González Ríos cita a William Blake en el texto que abre su libro De guarda: “del agua estancada, espera veneno”. Gracias a esa frase es posible entender mejor toda la imaginería que en el libro fluye y, lejos de envenenarse, cobra nueva vida. La técnica de la fotografía coloreada se reinventa, los recursos modernos se amalgaman perfectamente con los clásicos, y surgen múltiples series cargadísimas de sentido estético y simbólico.

 

Zaida pone en escena cuerpos que rompen con la idea de belleza hegemónica, y sale de todo canon en sus representaciones de religión, muerte, y sexualidad, armando composiciones críticas y conmovedoras.

 

El uso que hace de la fotografía analógica favorece el extrañamiento, al ver figuras contemporáneas como la legendaria “Hija de Perra”, desaturadas y coloreadas, reinventadas en posiciones y situaciones vulnerables. Su creatividad no se estanca, y por esto mismo puede atravesar y salir indemne de reivindicar territorios de la imagen que la tradición abandonó hace años, como la fotografía postmortem, y repoblarlos con sus criaturas fantásticas y a la vez profundamente reales.

Esta soy YO, me fijo verticalmente ante ti, adórame en mis brillos y dorados, en mis hilarantes poses, en la identidad que se me antoje. Soy una autora, mi única publicidad es ser yo misma.  -Zaida González Ríos

Para hablar de una imagen en especial, vamos a tomar la obra de tapa. Es una elección un tanto polémica, siendo que la toma fue hecha por su colaborador Eduardo Rivera; pero la verdad es que el trabajo de la creativa y modelo se cuela por todos los ángulos: la presencia del gato no deja lugar a dudas, así como el trabajo de laqueado y color sectorizados, el corset de Hello Kitty y la pequeña y curiosa colección de objetos y animales plásticos que coronan a la fotógrafa, que sostiene entre los labios la silueta de una rata de glitter.

A través de la elección estos elementos, la fotógrafa condensa una identidad latinoamericana contemporánea que sincretiza las múltiples fuentes que nos colonizan y conforman a la vez. Un rococó floreado, brillante y saturado, que no cae en el kitsch, gracias a la mirada fija que González Ríos dirige a la cámara, y por ende, a quien mira su libro. Esta es la imagen que González Ríos selecciona como tapa, como presentación, como puerta que entreabre para que entremos a conocer su obra.

La autora como mujer rodeada de flores, como persona sexuada, como animal depredador y a la vez doméstico, cargada de brillo y plástico, y mirando, siempre mirando, hacia adelante, con los ojos muy abiertos, como para que no quede duda.

 

Texto= Mora Vitali

El libro De Guarda, que contiene múltiples series de esta autora, puede/debe visitarse en la biblioteca de Turma.

Mujeres que se miran: autorretratos y declaraciones

 

La aparición de la fotografía a mediados del siglo diecinueve amplía y modifica el campo del arte. Gracias a su relación directa con el sujeto representado, se instala en la conciencia colectiva como prueba de algo, evidencia gráfica y confiable. Desde este punto de vista, el autorretrato fotográfico tomado por mujeres, es un refuerzo testimonial de la propia presencia.

Las autoras buscan asentar la existencia femenina en material visual, ante su fragilidad social.

La iconografía femenina se plantea muchas veces desde la proyección de una mirada masculina, y es necesario deconstruir estos estereotipos para poder desafiarlos. Las autoras se descubren como sujetos y como modelos, abriéndose posibilidades representativas nuevas y revolucionarias.

 

Link a primera, segunda, tercera, cuarta y quinta entrega

El romancero We belong together: una lectura de género

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO.
Reseña del libro We belong together de Sta. Rosa editora.
Objeto elegido: una guitarra

El formato del libro es un cancionero, un tipo de publicación histórica en la cultura popular, que siempre nos cuenta mucho sobre las ideas y el gusto de una época y de un lugar…

 

 

La poesía de Sta. Rosa editora siempre es sutil, delicada e incisiva.

El poder expresivo que tiene la unión de la imagen y la palabra es misterioso. Siempre le escapa a la lectura fija y lineal. Provoca otra lectura, otro modo de entrar a la narrativa. No se lee de izquierda a derecha de ni arriba abajo. Entonces, ¿tiene sentido preguntarnos o tratar de definir qué expresa un libro de imágenes?

Sí, si tenemos la apertura a lo móvil e inasible.

 

Y también porque supone una recapacitación, una operación de relectura de los objetos culturales que tienen un devenir histórico en su construcción. Lo que hoy llamamos “fotolibro” (una traducción directa del término en inglés, así como “publicación”), tiene su antepasado en revistas populares, comics, folletines, novelas por entregas, cancioneros, romanceros… en fin, todos los formatos editoriales históricos de la cultura popular. Y su relación con la oralidad y la historia de un pueblo y una época…

Ahora, metiéndonos dentro de la segunda capa de ficción –las páginas del libro –, qué nos cuenta We belong…?

 

Antes de sumergirnos, propongo a quien lee ponerle play a la lista que Sta. Rosa armó para viajar por estas imágenes (spotify)   y especialmente a la canción a la que el título remite (youtube).

Puesto que este es un libro visual y musical.

Fotografías de muñecas de porcelana, pintadas a mano y versos de canciones.

Las imágenes están apropiadas de mercados en portales digitales. Las canciones están tomadas de la cultura estadounidense de los años 50. Clásicos de una (otra) época. Esta yuxtaposición en la obra de Sta. Rosa provoca un extrañamiento de posiciones encontradas, entre el placer visual y el estremecimiento. La representación de la muñeca en la foto que “mira a cámara” tiene algo de macabro. Las poses sexualizadas nos hablan de la historia de la mirada sobre el cuerpo femenino que estamos hoy abogando por cambiar. Y las imágenes que elige Federico Paladino y pinta a mano Pilar Villasegura, son las de, precisamente, muñecas. Y de procelana lladro, esa materialidad tan frágil, y tan exclusiva. Los objetos también nos hablan de lo que se ponderaba o atesoraba en otra época, en este caso se trata precisamente de la construcción de un cuerpo femenino que por suerte hoy, estamos deconstruyendo.

You’re mine and we belong together
Yes, we belong together, for eternity

You’re mine, your lips belong to me
Yes, they belong to only me, for eternity

You’re mine, my baby and you’ll always be
I swear by everything I own
You’ll always, always be mine
You’re mine, and we belong together
Yes, we belong together, for eternity

Dice la letra que canta Ritchie Valens y que le otorga el título al romancero de Sta. Rosa. Resultaría algo así como “Sos mía y nos pertenecemos juntos”. Uno se pregunta dentro del libro, quién es el que formula o interpreta esa voz. ¿Es quien saca la foto de la muñeca? No hay certeza, es una voz invisible y por omisión.

 

 

Hoy esa omisión está siendo cuestionada y los ecos resuenan por todos lados.

We belong together es un romancero más de desamor, que de amor; de posesión (mujer-objeto) y de la fragilidad en la representación del cuerpo femenino. Un verso de un romance viejo, que se está señalando y cuestionando en esta época, de la que Sta. Rosa participa activa.

Texto & fotos = Guadalupe Arriegue

We belong se together se puede visitar en la biblioteca de TURMA: hay que agendarse en biblioteca@somosturma.com.

También se encuentra a la venta en la tienda online. Consultas en tienda@somosturma.com

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

En el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Jorge Luis Borges inventa un concepto que titula Hronir. Un hnorir viene a ser un objeto que se encuentra en el ficticio mundo de Tlön y que es cualquier objeto que surge a partir del deseo. Allí cuando un objeto es buscado intensamente, siempre se lo halla, porque la voluntad modifica la realidad, o la inventa. El mero deseo produce el objeto. Todo lo que es imaginado, es posible de aparecer. 
Inspirados en este concepto, la sección Un fotolibro, un objeto propone una reseña de un fotolibro en donde se proponga la lectura del mismo acompañado de un objeto. El objeto potenciará la lectura del fotolibro y abrirá otros caminos que este alberga.

Llano

FOTOLIBROS LATINOAMERICANOS

Llano de Juanita Escobar

Publicado por la editorial peruana KWY, con fotografías de Juanita Escobar, Llano es un libro lleno de textura y de retorno. Articulado alrededor de un solo paisaje que lo nombra, Llano es un proyecto que habla del tiempo, del trabajo, del canto, de la noche, de los caballos, de la fotografía como un paseo salvaje, de la autora, de la llanura, del amor.

La estructura general del libro se plantea como un relato clásico, que adentra al lector en la temática y los personajes particulares de este territorio y la relación de Juanita con ellos. El libro comienza con la cruda imagen frontal de un caballo y continúa presentando al paisaje y los llaneros, y por último -como cierre del preludio-, la imagen de una mujer de espalda sumergiéndose en el barro de la narración: veo en esa mujer a Juanita y un gesto ritual de fundirse con lo que cuenta.

En el centro perfecto del objeto (insistiendo en el rodeo), se nos presenta un cambio de papel y el único momento del libro donde se articula una secuencia. La elección del tipo de papel para este segmento es, en mi opinión, muy acertada. Se genera una sensación de transparencia falsa, en un papel que parece traslúcido, que se siente traslúcido, pero que no deja ver: es como si las imágenes, donde se percibe el galope de mil caballos, terneras zapateando y los sombreros y el sudor, y el polvo que levanta todo aquel movimiento, excedieran su frontera gráfica y una nube de tierra se metiera por los ojos y la nariz del lector. No hay lugar para la contemplación. Todo sucede con temperamento.

La llanura es por definición, el paisaje existencialista, porque, al igual que la vida, uno no sabe dónde empieza ni dónde termina.

 

Llano es un libro cargado de imágenes profundas, en cuanto a su profundidad, nunca mejor dicho, de campo, y en cuanto a la densidad vital de lo que contienen. Hay una imagen que quizás resuma a todas: una yegua parada en dos patas, un llanero que intenta domarla, la luna llenísima, redonda, perfecta, y blanca como un ojo, que atestigua e ilumina el momento, mientras la llanura y su recta atroz cortan a la imagen (y al ojo metafórico lunar, que es el del lector) en dos. No nos olvidemos que la llanura es una hoja de papel acostada y que, en ella, las miradas se pierden. Caballo, paisaje, hombre y mujer, son aquí lo mismo: texturas de una historia bien narrada.

Las decisiones generales del libro, en cuanto a diseño e impresión, denotan la experiencia de una editorial que ya lleva unos cuantos libros encima. El formato es amable, por su tamaño y por su peso, y nos invita, con el cuero citado de la portada, a ojear una y otra vez el material. Personalmente, disfruto cada vez más los libros de formato pequeño y de medida ambición. Llano es justo en sus decisiones.

 

“Narrar esta historia es contarme a mí misma” se nos anuncia en el texto que cierra al relato, escrito por la autora. Juanita nos invita así, a volver a leer el material, ahora con la llave de sus ojos y de su historia personal. No en vano, uno de sus caballos es nombrado “Volví para verte”.

 

Escrito por Martín Bollati

Llano, Juanita Escobar.

 

Tapa Dura cosida a hilo.

88 páginas

170 x 225 mm

 

2017

KWY Ediciones

1000 ejemplares

 

Fotografías: Juanita Escobar

Edición: Juanita Escobar & Musuk Nolte

Diseño: underbau

Fotomecánica: La Troupe

Edición de Texto: Betsimar Sepúlveda

Impresión: Artes Gráficas Palermo

Encuadernación: Felipe Méndez

13.000 años en América

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO.
Reseña del libro El poder de los que mataron vuelve a mí editado por Pilar Villasegura & Federico Paladino de Sta. Rosa editora
Objeto elegido: el fuego

La última obra de Sta. Rosa editora es una pieza gráfica y visual que revisita a los Selknam, pueblo morador de Tierra del Fuego, desaparecido tras la conquista de Europa en América.

 

En Sta. Rosa y otras editoriales están haciendo publicaciones artesanales, entintado mitines, y dándole voz a la resistencia cultural ante la univocidad de los poderes dominantes y coercitivos.

 

Trabajan con la apropiación de imágenes & textos para la reaprehensión del cuerpo y la memoria americanista. El papel se vuelve repertorio del ritual, la danza y la performance; de lo que no se ve.

Ofrecen una reaprehensión del cuerpo de los Selknam.

Mediante la técnica de impresión risográfica con tinta dorada y papel negro, nos devuelve un ritual que ya no se practica con el cuerpo. En el papel queda la memoria. Logra devolver el gesto del ritual a través de la edición de textos e imágenes que reproducen la poética del pueblo fueguino.

Le devuelve el gesto, nos permite reaprehenderlo

El genocidio y la aculturación completa de los habitantes del fin del mundo comenzó con la campaña del desierto encabezada por el gral. Roca y la clase dominante que luego de la matanza se tornó dueña de las tierras. Estas familias patricias contrataban asesinos a sueldo (generalmente ingleses) con el fin de destruir al pueblo que se resistía a la ocupación de la tierra por el hombre blanco. Luego, las misiones de los sacerdotes salecianos y las enfermedades exógenas traídas en los barcos desde el viejo continente, terminaron de desaparecer para siempre el cuerpo de las tradiciones, mitos, leyendas y cosmogonías del pueblo selknam.

 

Ellos vieron y durmieron bajo las mismas mismas estrellas que nosotros. Las nubes de Magallanes, también el estrecho de Magallanes, todo aquello que Magallanes nombró con su propio apellido, mucho antes era el suelo y cielo de los Selknam.

Solo que ellos no tuvieron la misma relación de propiedad (para posterior venta a países extranjeros) de la tierra que sí tuvo el hombre blanco.

Los estancieros de capital inglés en complicidad con el Estado asesinan indios, desde 1880 hasta nuestros días. Actualmente se ha vuelto noticia a partir de la muerte de un hijo blanco que reivindicó la lucha de pueblos indigenistas por su tierra. No permitamos que se lleve el tema la espectacularización de la noticia. Recordemos a Santiago Maldonado reivindicando su lucha, continuando la enseñanza que nos deja. Defender a los pueblos originarios y su legado, de los intereses y capitales dueños de todos los aparatos de poder represivos del cuerpo y la cultura del hombre americano, que comenzó a habitar esta tierra desde hace 13.000 años. Y llegó al fin del mundo, al Sur más sur de todos, a la Tierra del Fuego.

El libro El poder de los que mataron vuelve a mí se puede consultar en la biblioteca de TURMA

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

En el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Jorge Luis Borges inventa un concepto que titula Hronir. Un hnorir viene a ser un objeto que se encuentra en el ficticio mundo de Tlön y que es cualquier objeto que surge a partir del deseo. Allí cuando un objeto es buscado intensamente, siempre se lo halla, porque la voluntad modifica la realidad, o la inventa. El mero deseo produce el objeto. Todo lo que es imaginado, es posible de aparecer. 
Inspirados en este concepto, la sección Un fotolibro, un objeto propone una reseña de un fotolibro en donde se proponga la lectura del mismo acompañado de un objeto. El objeto potenciará la lectura del fotolibro y abrirá otros caminos que este alberga.
COORDINA: Martín Bollati

SATÁN

FOTOLIBROS LATINOAMERICANOS

Crónica del libro Satán, de León Muñoz Santini

“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz”.

Isaías 9:6

 

Publicado por la editorial mexicana Gato Negro Ediciones, Satán es un fotolibro que retrata las afueras de Ciudad Juárez. Fronteriza con los Estados Unidos y capital mexicana de la industria maquiladora, Ciudad Juárez ostenta también el título de ser una de las ciudades más peligrosas del mundo. Con tasas de violencia acuciantes, Juárez ha sido señalada como uno de los epicentros (simbólicos y estadísticos) del femicidio latinoamericano.

Roberto Bolaño, en su épica 2666, la describió como: “Un oasis de horror en medio de un desierto de aburrimiento”.

En Satán, León Muñiz nos ofrece su aporte fotográfico y taxonómico de representar a la bestia.

Unas tras otras, las fotografías se acumulan, desde la primera página (que es la noche del desierto y la fauce inaugural) hasta la última, conformando un roadtrip Ruschero: León utiliza inteligentemente este dispositivo de representación clásico y norteamericano, para señalar el otro lado del muro.

El viaje se sucede como una gran línea conformada por fragmentos, que citan inevitablemente al fordismo de las maquiladoras (y todas sus miserias).

Como un posible mantra capital, que repetimos todos como idiotas hace ya demasiado, las casas (que son la propiedad privada por definición), las rejas (nuestra distancia del otro) y los autos (la noción de progreso y velocidad) pasan, en un libro interminable, repetitivo y aburrido: la bestia es la espera.

Satán es el mejor libro que vi este año. Es un libro inteligente y atroz. Hace uso de la violencia acumulada, para representarla sin caer en la trampa exhibidora de siempre. Es cubista, futurista y bien latinoamericano. Es musical, por el sonido del auto, el ruido de la impresión risográfica y por todas las otras fauces negras que suenan, como oscuras notas, en las ventanas y puertas de las casas, en donde hay un infierno esperando.

 

León representa, a la mejor manera de Bolaño, la arquitectura del malCiudad Juárez como una ciudad metafísica donde las columnas son postes, el horizonte el desierto, y el muro final el bruto de siempre. Ciudad Juárez como una ciudad que no termina, como un campo de concentración industrial, como un enigma sucio latinoamericano, como un anillo del infierno que se extiende, aburrido y olvidado, o proclamado al olvido.

Satán

Tapa semi rígida.

416 páginas.

2017

Gato Negro Ediciones

Imágenes: León Muñoz Santini

Edición, Diseño e Impresión: Gato Negro Ediciones

Mapa editorial independiente en Iberoamérica

Cristina De Middel, Verónica Fieiras, Ramón Reverté y Alejandro Cartagena, cuentan las estrategias de circulación y difusión que utilizan en sus proyectos editoriales.

Realizado por TURMA de Fotografía, Buenos Aires, Argentina, para el EN CMYK, Encuentro de Fotolibros del CdF, Montevideo, Uruguay. Junio 2017.

Música de Axel Krygier