Todas, la misma

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO.
Reseña del libro A-mor de Cristóbal Olivares
Objeto elegido: el bosque

Un vestido desamparado cuelga de una percha. Un auto de policía irrumpe en la escena del crimen. Hay una víctima, hay un culpable. Se buscan causas, se rastrea la zona.
Era una mujer, cualquier mujer, que manejaba su vida. Como siempre, perduran las fotos…
Los paisajes que miraste cualquiera de tus días, el camino de vuelta a tu casa y tus hijos. Valores en los que creías.
El escenario está vallado, la sangre seca. La naturaleza absorbe las huellas, se forman piedras, crecen las flores.
En una investigación vale todo. Un conjunto de casas tiesas, una chimenea apuntando a un cielo discrepante.
Se amaron, se odiaron, ¿quién sabe?
Disparos, sogas, promesas… un final abrupto. Objetos que creíste tuyos, palabras que llegaste a escribir.
Un incendio, palos, puñales.
No tiene ninguna importancia el orden de las historias porque todas son la misma.
Una mesa santuario con pequeños recuerdos tuyos y velas como vírgenes protegen tu alma.
La vista cenital de cuando te arrojaron, un reloj fijo y tu foto. El arma, el zanjón y tu imagen. Un cuarto de hotel y la última luz que viste.
¿A dónde va tu cuerpo quemado como tu casa? Indicios que no revirtieron, o nadie hizo a tiempo. Sobras de un amor negro.

El libro A-mor de Cristóbal Olivares imprime en su tapa negra una lista interminable de nombres, víctimas de femicidios: Karen, Paula, Olga, Laura, Gregoria, Grace, Elizabeth, Vanessa, Ana, Mirella…

Y un logo que une al amor con la muerte: «A-MOR», encerrado en un cuadrado de delgadas líneas también negras.

Siete testimonios: el de Nataly, una activista contra la violencia, el de Alberto, el padre de una víctima, el de Lidia, la hermana de un doble femicida, el de Mabel, una fotógrafa forense, el de Hernán, un carabinero, y el de Elena y Mónica, madres de víctimas, funcionan como separadores de una narración que se cuenta entre un montón de fotos, que sin ningún orden particular, ofrecen la posibilidad al lector de tomar cualquiera de todos los relatos revelados. Otras, imágenes de televisión, fotos de prensa y escaneos de evidencias, concretan aún más los hechos. Más documentos, un acta de levantamiento de fallecidos –pegada a mano sobre una página impresa del libro–, una hoja de papel cuadriculado que de puño y letra pide ayuda, las reproducciones de recortes de diario despojadas de sus fotos originales… todas las imágenes explican nuevamente el hecho: saber con certeza que esto ha sido. Una tarjeta de Feliz día mamá en letra de niño, las páginas de una agenda que describe una discusión, las hojas de un diario íntimo que narra una relación amorosa… se manifiestan hoy como indicios de esas vidas terminadas.

El nacimiento y la muerte del amor. Cualquier historia puede ser la propia.

CRISTOBAL OLIVARES    CHILE    OCTUBRE 2015    BUEN LUGAR EDICIONES

 

 

Se puede consultar en la biblioteca de TURMA

Fotografías y texto de Andrea Knight

Andrea Knight es fotógrafa, editora y actualmente realiza la Tutoría de Obra Narrativa en proceso en la Casa de Letras. Además, es productora de la Feria de Libros de Fotos de Autor 

Coser un agujero, reseña del fotolibro de Luján Agusti por Andrea Knight

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

En el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Jorge Luis Borges inventa un concepto que titula Hronir. Un hronir, para Borges, son unos objetos, pertenecientes al planeta de Tlön. En este lugar, cuando un objeto es buscado intensamente, se lo halla. Porque en Tlön la Voluntad modifica la Realidad. Entonces, un hronir, es un objeto que surge a partir del deseo, o de la imaginación.

 

Inspirados en este concepto, la sección Un fotolibro, un objeto propone una reseña de un fotolibro en donde se proponga la lectura del mismo acompañado de un objeto. El objeto potenciará la lectura del fotolibro y abrirá otros caminos que este alberga. Coordina: Martín Bollati.

Religare, la mística y la ancestralidad

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO.
Reseña del libro Religare de Rafael Adorján
Objeto elegido: un subibaja

Los objetos así como las personas tienen biografías. Los objetos hacen intermediaciones sociales, culturales y personales. Son instrumentos de enlace así como la fotografía. Villém Flusser decía que las fotografías son hojas y no necesitan de grandilocuencia para existir, ellas llegan a ser despreciables. Además, para Flusser, la fotografía transcodifica el mensaje linear del folleto en imagen. El significado de cada fotografía es distinta según su canal de distribución. Y, qué es el libro si no uno de estos canales.

Cuando Turma me invitó al desafio de escribir sobre un libro acompañado de un objeto, me acorde del libro de Rafael Adorján, Religare. El libro de Adorján tiene una mística delicada y ancestral. Recuerdo la primera vez que miré el libro, fue un encuentro muy personal e íntimo. Estaba sola en mi casa, cercada de mis objetos y parecía que el libro había sido producido para un ambiente silencioso y de afecto. Yo tengo una relación mística con las publicaciones, así como con los objetos cotidianos. Cuando Religare llegó a mi casa, no fue para el estante como los otros libros, al contrario, él estuvo por algunos meses al lado de mis objetos más simbólicos.

 

La fotografía y los libros, así como los objetos más pequeños, pasan de mano en mano, son portátiles. El objeto que he selecionado para hablar del libro es el subibaja. Tal vez sea el lugar en donde Rafael mira su ancestralidad y su encuentro con su padre y todo los misterios del Santo Daime. Tal vez sea el subibaja el Hronir de Adorján. Puede parecer obvio pues es un objeto que está en el libro, pero la mística del subir y bajar es la mística de la edición del libro, así veo Religare y mi relación con él.

Religare es una palabra en latín que significa religar lo humano a Dios, pero al mirar el libro se ve que la mística se encuentra en los objetos, esa observación, me llevó a preguntarle sobre eso al autor. Según Adorján, “los objetos son residuales del ritual. Hay algo oculto, misterioso de las historias que existen en estos objetos que página a página aparecen en la narrativa. El subibaja como objeto también puede simbolizar algún rastro de una búsqueda por el equilibrio”. Religare trae en sus páginas imágenes del Santo Daime, una manifestación religiosa, que apareció en Acre (en el Norte de Brasil) a principios del siglo pasado, en las manos de Raimundo Ireneu Serra. Es una de las numerosas manifestaciones afrobrasileras que nace desde una perspectiva que utiliza elementos de la naturaleza para construir la bebida.

En Daime los fardados (aquellos que siguen la manifestación) utilizan el ayahuasca, que es preparada durante días bajo un proceso secreto y silencioso. El padre de Rafael es fardado, y el proceso de construcción del libro resultó también en un proceso de acercamiento muy emocional entre el hijo con el padre (este ya tenía una relación de 20 años con la doctrina del Santo Daime).
Este proceso de acercamiento entre hijo y padre se encuentra, también, en lo no dicho y en lo no desnudado por completo, pues el secreto y la ritualística afectan a cada uno de una manera específica y religa de forma personal y comunitaria a las personas con los misterios, con la búsqueda, con el camino, con la vida.

Religare es un libro de fotografías de 72 páginas (19x 25 cm cerrado) publicado por el la editorial Pingado Prés en 2015.

 

 

Se puede consultar en la biblioteca de TURMA

Escrito por Fernanda Grigolin    fernandagrigolin.com

 

Fernanda Grigolin es artista visual, editora e investigadora de la Unicamp (Brasil). Además, es autora de fotolibros.

Revisión de texto: Yuly Marty

Fotografías Guadalupe Arriegue

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

En el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Jorge Luis Borges inventa un concepto que titula Hronir. Un hronir, para Borges, son unos objetos, pertenecientes al planeta de Tlön. En este lugar, cuando un objeto es buscado intensamente, se lo halla. Porque en Tlön la Voluntad modifica la Realidad. Entonces, un hronir, es un objeto que surge a partir del deseo, o de la imaginación.

 

Inspirados en este concepto, la sección Un fotolibro, un objeto propone una reseña de un fotolibro en donde se proponga la lectura del mismo acompañado de un objeto. El objeto potenciará la lectura del fotolibro y abrirá otros caminos que este alberga. Coordina: Martín Bollati.