2 enero, 2018 Guadalupe Arriegue

El romancero We belong together: una lectura de género

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO.
Reseña del libro We belong together de Sta. Rosa editora.
Objeto elegido: una guitarra

El formato del libro es un cancionero, un tipo de publicación histórica en la cultura popular, que siempre nos cuenta mucho sobre las ideas y el gusto de una época y de un lugar…

 

 

La poesía de Sta. Rosa editora siempre es sutil, delicada e incisiva.

El poder expresivo que tiene la unión de la imagen y la palabra es misterioso. Siempre le escapa a la lectura fija y lineal. Provoca otra lectura, otro modo de entrar a la narrativa. No se lee de izquierda a derecha de ni arriba abajo. Entonces, ¿tiene sentido preguntarnos o tratar de definir qué expresa un libro de imágenes?

Sí, si tenemos la apertura a lo móvil e inasible.

 

Y también porque supone una recapacitación, una operación de relectura de los objetos culturales que tienen un devenir histórico en su construcción. Lo que hoy llamamos “fotolibro” (una traducción directa del término en inglés, así como “publicación”), tiene su antepasado en revistas populares, comics, folletines, novelas por entregas, cancioneros, romanceros… en fin, todos los formatos editoriales históricos de la cultura popular. Y su relación con la oralidad y la historia de un pueblo y una época…

Ahora, metiéndonos dentro de la segunda capa de ficción –las páginas del libro –, qué nos cuenta We belong…?

 

Antes de sumergirnos, propongo a quien lee ponerle play a la lista que Sta. Rosa armó para viajar por estas imágenes (spotify)   y especialmente a la canción a la que el título remite (youtube).

Puesto que este es un libro visual y musical.

Fotografías de muñecas de porcelana, pintadas a mano y versos de canciones.

Las imágenes están apropiadas de mercados en portales digitales. Las canciones están tomadas de la cultura estadounidense de los años 50. Clásicos de una (otra) época. Esta yuxtaposición en la obra de Sta. Rosa provoca un extrañamiento de posiciones encontradas, entre el placer visual y el estremecimiento. La representación de la muñeca en la foto que “mira a cámara” tiene algo de macabro. Las poses sexualizadas nos hablan de la historia de la mirada sobre el cuerpo femenino que estamos hoy abogando por cambiar. Y las imágenes que elige Federico Paladino y pinta a mano Pilar Villasegura, son las de, precisamente, muñecas. Y de procelana lladro, esa materialidad tan frágil, y tan exclusiva. Los objetos también nos hablan de lo que se ponderaba o atesoraba en otra época, en este caso se trata precisamente de la construcción de un cuerpo femenino que por suerte hoy, estamos deconstruyendo.

You’re mine and we belong together
Yes, we belong together, for eternity

You’re mine, your lips belong to me
Yes, they belong to only me, for eternity

You’re mine, my baby and you’ll always be
I swear by everything I own
You’ll always, always be mine
You’re mine, and we belong together
Yes, we belong together, for eternity

Dice la letra que canta Ritchie Valens y que le otorga el título al romancero de Sta. Rosa. Resultaría algo así como “Sos mía y nos pertenecemos juntos”. Uno se pregunta dentro del libro, quién es el que formula o interpreta esa voz. ¿Es quien saca la foto de la muñeca? No hay certeza, es una voz invisible y por omisión.

 

 

Hoy esa omisión está siendo cuestionada y los ecos resuenan por todos lados.

We belong together es un romancero más de desamor, que de amor; de posesión (mujer-objeto) y de la fragilidad en la representación del cuerpo femenino. Un verso de un romance viejo, que se está señalando y cuestionando en esta época, de la que Sta. Rosa participa activa.

Texto & fotos = Guadalupe Arriegue

We belong se together se puede visitar en la biblioteca de TURMA: hay que agendarse en biblioteca@somosturma.com.

También se encuentra a la venta en la tienda online. Consultas en tienda@somosturma.com

UN FOTOLIBRO, UN OBJETO

En el cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Jorge Luis Borges inventa un concepto que titula Hronir. Un hnorir viene a ser un objeto que se encuentra en el ficticio mundo de Tlön y que es cualquier objeto que surge a partir del deseo. Allí cuando un objeto es buscado intensamente, siempre se lo halla, porque la voluntad modifica la realidad, o la inventa. El mero deseo produce el objeto. Todo lo que es imaginado, es posible de aparecer. 
Inspirados en este concepto, la sección Un fotolibro, un objeto propone una reseña de un fotolibro en donde se proponga la lectura del mismo acompañado de un objeto. El objeto potenciará la lectura del fotolibro y abrirá otros caminos que este alberga.
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